El foco apunta a la productividad, gracias a las condiciones climáticas favorables.
Desde la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) indicaron que la evolución del hato ganadero en Paraguay refleja una transición hacia una nueva etapa del sector, ya que hubo un freno a la caída más pronunciada que se venía dando en los últimos años debido a cuestiones climáticas.
“Salimos de la sequía que venía azotando al sector productivo durante los últimos años y ahora estamos con muchas lluvias, mucho pasto en el campo y eso les permite a los productores ganaderos retener el ganado en el campo y no verse forzados a vender por no tener pasto”, comentó Daniel Burt, gerente general del gremio.
Hoy, con estas condiciones climáticas favorables para la producción, tanto la industria como los gremios ganaderos están haciendo mucho énfasis en mejorar la eficiencia, producir más terneros, más kilos por animal, porque hoy nos estamos posicionando cada vez mejor en el mercado internacional.
“Para poder aprovechar esa dinámica, esa coyuntura internacional, poderla aprovechar al máximo, tenemos que mejorar nuestra eficiencia en la ganadería, de manera de poder producir más carne para poder vender más”, indicó.
Según datos del gremio, entre 2006 y 2014, el stock bovino pasó de 9,98 millones a 14,47 millones. En tanto, entre 2015 y 2018, el sector experimentó una normalización del ciclo productivo, influida por la mayor extracción de ganado, factores climáticos y ajustes propios del sistema productivo. En tanto, entre 2019 y 2025, el stock actual se ubicó en torno a 12,83 millones de cabezas, aunque igualmente se encuentra por debajo del máximo histórico alcanzado en 2011.

