Hoy, el reajuste se define exclusivamente en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El Poder Ejecutivo impulsará la modifi­cación de la fórmula de cálculo del salario mínimo en Paraguay, con el objetivo de reflejar de manera más precisa el costo de vida real de los trabajadores. La pro­puesta será analizada en la primera quincena de abril junto al Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), según adelantó el viceminis­tro de Trabajo, César Segovia.

En la actualidad, el reajuste del salario mínimo se define exclusivamente en función de la variación del Índice de Pre­cios al Consumidor (IPC). Sin embargo, desde el Ministerio del Trabajo consideran que este indicador, si bien es útil para la política monetaria, no captura de forma adecuada el impacto real del encareci­miento de bienes esenciales en el bolsillo de los trabaja­dores.

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“El IPC es una herramienta válida, pero mide una canasta muy amplia que no necesaria­mente refleja lo que consume el trabajador en su día a día”, explicó Segovia a la 780 AM. En ese sentido, señaló que se analiza incorporar nuevas variables a la fórmula, con el acompañamiento técnico de la Organización Internacio­nal del Trabajo (OIT).

Actualmente, el salario mínimo en Paraguay, vigente desde el 1 de julio de 2025, es de G. 2.899.048 mensuales para trabajadores del sector privado, con un jornal diario de G. 111.502.

Entre las alternativas en discusión figura la posibilidad de combinar el IPC con otros indicadores, como el creci­miento del producto interno bruto (PIB) o incluso índi­ces vinculados al costo de alimentos. La intención es construir un mecanismo más representativo que per­mita ajustes salariales más acordes a la realidad econó­mica.

El viceministro ejemplificó que, en un escenario donde el PIB crece 6,6 % y la infla­ción se ubica en torno al 3 %, un esquema que priorice el mayor de estos indicadores podría derivar en incremen­tos salariales superiores a los actuales. “Se podría plantear que se utilice el índice que más favorezca a un reajuste ordenado”, indicó. No obs­tante, subrayó que cualquier modificación deberá surgir del consenso entre trabaja­dores y empleadores, en el marco de la mesa tripartita del Conasam. La convocato­ria prevista en este mes de abril, buscará avanzar en un proyecto unificado que eventualmente derive en un cambio legislativo.