Otro principal factor detrás de este resultado fue el aumento en los precios de frutas y verduras, que continúan registrando variaciones elevadas.

La inflación en Para­guay se ubicó en 0,8 % en marzo, mostrando un fuerte repunte respecto a los meses anteriores y refle­jando presiones puntuales en algunos rubros clave, de acuerdo al informe de Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP). Principal­mente, según técnicos del BCP, la suba de los precios de los combustibles presionó a la inflación del mes.

La inflación acumulada del primer trimestre de 2026, con este dato, fue de 1,4 %, mientras que la variación interanual (comparado con marzo del año pasado) fue de 1,9 %, según el BCP.

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Otro principal factor detrás de este resultado fue el aumento en los precios de frutas y ver­duras, que continúan regis­trando variaciones elevadas. Este rubro registró aumen­tos significativos y acumula una suba de 14,8 % en lo que va del año, reflejando el con­siderable impacto de los pro­ductos frescos en la inflación mensual. César Junis, econo­mista jefe del BCP, especificó que el aumento del precio de los combustibles explica el 0,6 % de la inflación total del tercer mes del año.

Los bienes alimenticios, sin incluir frutas y verduras, incluso registraron una leve variación negativa mensual, lo que evidencia que la presión inflacionaria no es generali­zada, sino concentrada en pro­ductos específicos. Entre otros componentes, los servicios y la renta registraron variaciones bajas, lo que contribuyó a con­tener el ritmo de crecimiento del índice general y evitar una inflación más elevada.

En el acumulado del año, la inflación alcanza 1,4 %, mientras que la variación interanual se ubica en 1,9 %, niveles que se mantienen relativamente controlados dentro del contexto regional.

INCERTIDUMBRE

Durante la presentación, el economista jefe del BCP, César Yunis, analizó los factores detrás del incremento men­sual del índice de precios al consumidor (IPC). De acuerdo con el técnico, el impacto observado corresponde a un “efecto de primera vuelta”, es decir, un traslado directo del encarecimiento de los com­bustibles hacia el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Yunis destacó que este ajuste se da en un escenario interna­cional marcado por la incerti­dumbre y la volatilidad de los precios del petróleo, influen­ciados por tensiones geopo­líticas, particularmente en Medio Oriente. Sin embargo, aclaró que, hasta el momento, no se evidencian efectos de segunda vuelta significativos, como aumentos generaliza­dos en otros rubros, debido a que el shock es reciente.