El cultivo de la soja en Paraguay sigue con­solidándose como uno de los pilares de la pro­ducción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguri­dad alimentaria.

Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más impor­tantes gracias a los buenos rendimientos registrados.

En un análisis realizado a partir de datos de las estadís­ticas del Ministerio de Agri­cultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvie­ron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.

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ZONAS PRODUCTIVAS

El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cul­tivo y niveles de rendimiento relativamente estables.

En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.

En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hec­tárea en promedio histórico. Sin embargo, también se iden­tificaron campañas con resul­tados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afecta­ron especialmente a las zonas menos productivas.

LA MEJOR DE LA HISTORIA

El socio director y expresi­dente de la Asociación Para­guaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se regis­traron puntualmente resulta­dos muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.

“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciem­bre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departa­mentos, esa fue la principal causa”, señaló.

INVERSIONES

A esto se le sumaron las inver­siones en tecnología, en fertili­zantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amiga­ble para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cul­tiva.

En ese sentido, la estra­tegia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insu­mos para mantener los bue­nos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumen­tando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.

PROMEDIO A NIVEL PAÍS

Por su parte, Hugo Pas­tore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Expor­tadores y Comercializado­res de Cereales y Oleagino­sas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones.

“Nues­tros números se encuen­tran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayo­res”, sostuvo a LN/NM.

Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco

Ase­guró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore. Departamen­tos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.

El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cose­chas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.

APOYO A PRODUCTORES

Desde el Ministerio de Agri­cultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.

“Canindeyú y San Pedro fueron beneficiados con insu­mos y semillas, y también con financiación, ya que tenían pro­blemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de crédi­tos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventual­mente pidieron activación de préstamos.

Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería

Señaló que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad.

“Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.

Etiquetas: #soja#rindes