Viceministro Lovera señala que propondrán a las empresas la cesión de derechos de cobro (o factoraje), tal como se propuso a las vialeras.
El Ministerio de Economía y Finanzas trabaja en un esquema de factoraje (cesión de derechos de cobro) como alternativa para aliviar la deuda con farmacéuticas y proveedores del sistema de salud, según explicó ayer ante la Comisión de Salud del Senado el viceministro de Administración Financiera, Óscar Lovera. Actualmente, la deuda se acerca a los USD 1.000 millones según explicaron ayer referentes del sector; el mecanismo es similar al que la citada cartera planteó a las empresas vialeras para saldar el pasivo que posee el Estado con ellas.
Según explicó Lovera, las propias empresas del sector farmacéutico presentaron opciones, siendo la principal la cesión de derechos de cobro (o factoraje), que permitiría a los proveedores negociar esas acreencias dentro del sistema financiero. De esa forma, la obligación de pago se traslada posteriormente al Tesoro.
Actualmente, se busca definir el mecanismo operativo y estructurar un instrumento que sea funcional para las partes, además de medir el “apetito” del sistema financiero para determinar el volumen que podría canalizarse bajo esta modalidad.
En cuanto a los montos, las farmacéuticas presentaron reclamos por alrededor de USD 770 millones correspondientes al Ministerio de Salud Pública (MSP), dentro de una deuda más amplia que incluye cerca de USD 1.000 millones en servicios médicos hospitalarios y medicamentos.
MODIFICACIÓN NORMATIVA
Sobre el punto Rocío Figueroa, representante del sector farmacéutico señaló que las empresas del rubro se plantean la necesidad de modificar el artículo que reglamenta la deuda de medicamentos, ya que actualmente excluye otros rubros dentro de los objetos de gasto del Ministerio de Salud Pública, especialmente aquellos vinculados a amparos judiciales.
La propuesta apunta a ampliar el alcance del mecanismo y permitir una solución integral al pasivo acumulado en el sistema de salud de cara al 2025. Recordó que pese a la deuda acumulada las empresas farmacéuticas no suspendieron la provisión de insumos y medicamentos.

