Con el objetivo de promover el apoyo por parte del rubro supermercadistas para con los productores, y de esta manera mejorar las condiciones del mercado tanto para ambos sectores como para el consumidor final, desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) se realizó una rueda de negocios entre productores campesinos y representantes de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu).
El ministro Carlos Giménez remarcó que, si bien el miércoles se decidió la liberación de la importación de tomate, esta solo será por 5 días y luego se volverá a comercializar netamente producción nacional, de forma que se regule el precio en el mercado, el cual superó los G. 200.000 la caja, y evitar que los productores sufran pérdidas. “Lo que queremos desde el ministerio es que el paraguayo sea realmente autosustentable. Siempre el tomate ronda entre 30.000 o 25.000 guaraníes, pero en finca siempre está a G. 8.000, y hacemos ferias ofertando a G. 9.000 y con esa variación de G. 1.000 el productor ya es feliz, pero estamos acostumbrados a precios por sobre los G. 27.000”, dijo Giménez.
Enfatizó el hecho de que el productor no puede trabajar por debajo del costo de finca, pues hay un costo de producción promedio de entre 5.500 y 6.500 guaraníes y que, ofertando al costo actual, inclusive los supermercadistas tienen márgenes de ganancias de hasta el 30 % en el caso de que obtengan los productos de forma directa.
Subrayó que el fin con esta política pública que apoya la producción nacional no solo es potenciar la producción interrumpida de productos esenciales como el tomate, sino que, por medio de un abastecimiento fluido, se puede llegar a regular los costos en torno a los G. 15.000 y dejar de sufrir fluctuaciones al alza durante diferentes ciclos del año. “Tenemos condiciones de producción y lo estamos demostrando. Apelamos a la conciencia, pero la única manera de desenmascarar la especulación y fluctuación de precios es a través de este tipo de reuniones que antes no se daba”, expresó.

