El Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó ayer su actualización de perspectivas de la economía mundial, informe WEO 2018, donde mejora el panorama mundial, regional, así como el escenario externo de Paraguay.
En América Latina, se prevé que la recuperación se fortalezca y el crecimiento sea de 1,9% en 2018 (tal como se proyectó en otoño) y 2,6% en 2019 (0,2 puntos porcentuales más alto). Este cambio es atribuible a la mejora de las perspectivas de México, que se beneficiará del fortalecimiento de la demanda estadounidense, indica el reporte.
En tanto, el más importante para la economía local es que hay mayor afianzamiento de la recuperación de Brasil y los efectos favorables del alza de precios de las materias primas, así como la distensión de las condiciones financieras en algunos países exportadores de materias primas.
El FMI ajustó al alza la previsión de crecimiento brasileño, pues de 1,5% pasó a 1,9% para este año, mientras que espera un mejor resultado para el 2019, con una variación de 2,1%. A Paraguay le mantiene su estimación en 4%, pero con un sesgo al alza para su próxima actualización en abril, ya que la mejora de Brasil siempre incide en el resultado local.
Sin embargo, el Fondo Monetario aclara que la incertidumbre política también podría dar lugar a riesgos en torno a la implementación de reformas o a la posibilidad de que los programas de políticas se reorienten, por ejemplo en el contexto de las inminentes elecciones que celebrarán varios países (Brasil, Colombia, México). El Fondo aclaraba que es probable que sus pronósticos de crecimiento de Paraguay se revisen al alza (en alrededor de . de un punto) y superen ligeramente 4% en el 2018 gracias al vigor inesperado de la demanda interna.
El economista César Armele destacó que el mejor panorama de Brasil produce un efecto "arrastre" a la economía local. Mencionó que sin dudas es buena noticia, tanto para el comercio como para la industria.

