Las parcelas de maíz provenientes de la biotecnología permitieron un 49% más de rendimiento promedio que las convencionales, informó el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio). Los transgénicos tuvieron una media de productividad de 4.434 kilogramos por hectárea en la campaña 2016/17; mientras que los convencionales alcanzaron 2.975 kilogramos por hectárea, comunicó la institución.

Una de las grandes ventajas ofrecidas por la biotecnología agrícola fue su afabilidad con el medio ambiente, porque ayudó a elevar la productividad por hectárea, favoreciendo en consecuencia a la preservación de áreas cultivables, destaca el reporte.

La biotecnología agrícola ayudó en la última campaña a preservar 500 mil hectáreas, ya que para producir con maíz convencional, se debieron demandar 1,5 millones de hectáreas, para llegar al volumen de producción final de 4,46 millones de toneladas –dada en la última zafra.

IMPACTO

Estela Ojeda, gerente de Inbio, explicó que la ciencia de los cultivos generó no solo un impacto económico favorable al agricultor, sino también al ambiente, porque en este tiempo, se ayudó a mantener más superficies cultivables sin actividad agrícola, lo que representa la intensificación de la agricultura en menos área, que ayuda a la sustentabilidad. "Hoy existe mucha presión social en torno a la deforestación; sin embargo, la biotecnología nos dio una herramienta importante para seguir produciendo y a la par, para preservar más superficies, porque ahora los agricultores logran mejores rendimientos por hectárea gracias a la biotecnología", señaló.

Actualmente, Paraguay produce más de 4 millones de toneladas de maíz por año, lo que lo convierte en el quinto mayor exportador y vigesimotercer productor más importante a nivel mundial.