La caída del 3 % en cotizaciones internacionales del petróleo vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de un alivio para el mercado de combustibles en Paraguay, luego de los sucesivos aumentos registrados durante este año. Sin embargo, la baja del crudo todavía no garantiza una reducción de los precios en los surtidores, ya que el comportamiento de los derivados, los costos de importación y las condiciones de abastecimiento también inciden en los valores locales.

Este lunes, el barril de Brent retrocedió un 3,2 %, hasta los USD 109,75, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 3,3 %, hasta los USD 100,69. El movimiento respondió a las expectativas de avances diplomáticos entre Irán y Qatar para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Medio Oriente, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el suministro mundial de energía.

Para Paraguay, que depende de la importación de combustibles derivados del petróleo, las variaciones internacionales representan un factor determinante para la evolución de costos de abastecimiento. Una eventual moderación de las cotizaciones se podría contribuir a reducir la presión sobre los precios, aunque el traslado al consumidor dependerá de las condiciones de compra, los inventarios y los costos logísticos.

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Presión sobre los costos

El comportamiento del mercado internacional cobra relevancia luego de que los combustibles acumularan seis tandas de aumentos durante 2026. En octubre, Petropar aplicó nuevos reajustes entre G. 500 y G. 600 por litro en el diésel, mientras los emblemas privados también aumentaron sus precios.

El impacto trasciende a los automovilistas. El gasoil es un insumo fundamental para el transporte de cargas y pasajeros, además de las actividades agrícolas, ganaderas y de construcción, la distribución de mercaderías y, eventualmente, en los precios que pagan los consumidores.

No obstante, el escenario internacional continúa sujeto a riesgos. Los ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz mantienen la preocupación sobre las rutas estratégicas de suministro, mientras la posibilidad de una nueva escalada militar podría volver a impulsar las cotizaciones.

En este contexto, la evolución de las negociaciones en Medio Oriente será clave para determinar si la reciente caída del crudo logra consolidarse. Para el mercado paraguayo, una tendencia sostenida a la baja podría abrir espacio para revisar los costos de los combustibles, aunque todavía no permite anticipar cuándo ni en qué magnitud se reflejaría en los surtidores.

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