El Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO) alertó sobre una alta incidencia de la plaga Spodoptera frugiperda en cultivos de maíz de distintas zonas del país. Según los ensayos del organismo, los daños registrados en 2026 fueron similares tanto en variedades convencionales como en semillas transgénicas que incorporan tecnologías para proteger los cultivos de insectos.
Lourdes Cuba, coordinadora del Programa de Mejoramiento en Maíz del INBIO, señaló que esta situación podría estar relacionada con el desarrollo de resistencia de la plaga a algunas de estas tecnologías. El problema representa un riesgo para la productividad y los ingresos de los agricultores, ya que una menor protección de los cultivos puede ocasionar mayores pérdidas.
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Ante este escenario, el INBIO destaca que las semillas con tecnología de protección no son suficientes por sí solas para controlar la plaga. Por ello, recomienda reforzar el monitoreo desde las primeras etapas del cultivo, detectar los daños a tiempo y combinar insecticidas químicos y biológicos para mejorar el control.
Otro factor preocupante es que, según el organismo, prácticamente ningún productor implementa los refugios recomendados, que deben ocupar el 10 % del área sembrada. Estas parcelas con maíz convencional ayudan a retrasar la resistencia de los insectos y a preservar la efectividad de las tecnologías de protección.
Aunque algunas semillas mostraron un control más constante de la plaga, el INBIO insiste en aplicar un manejo integrado que incluya la rotación de cultivos, el uso alternado de productos y el monitoreo permanente. Estas prácticas buscan proteger el rendimiento del maíz, evitar mayores costos y conservar la eficacia de las herramientas disponibles para los productores.

