Mientras que Brasil avanza hacia una reducción de la jornada laboral en un escenario atravesado por la disputa política y las próximas elecciones, Paraguay continúa entre los países de Latinoamérica que mantienen los límites semanales de trabajo más elevados, según una publicación de este jueves de la agencia RT. La diferencia refleja dos caminos distintos en una región, donde el tiempo de descanso y las condiciones laborales ganan espacio en el debate público.

El Senado brasileño aprobó una propuesta para pasar de 44 a 40 horas semanales sin reducción salarial y garantizar dos días de descanso remunerado. La iniciativa busca dejar atrás el sistema conocido como 6x1, que establece seis días de trabajo por uno libre, y contempla una implementación gradual.

La medida tiene relevancia política porque el empleo, los ingresos y la calidad de vida de los trabajadores son asuntos sensibles para el electorado. Sin embargo, aunque la reducción forma parte de la agenda impulsada por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, no corresponde atribuirla exclusivamente a las elecciones sin contar con pruebas que vinculen directamente ambos hechos.

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Brasil se encamina a reducir su jornada de 44 a 40 horas semanales sin recortar salarios, mientras Chile y México aplican planes graduales para disminuir el tiempo de trabajo. Foto: AFP

Paraguay conserva el máximo de 48 horas

Del otro lado de la frontera, Paraguay mantiene un límite general de 48 horas semanales para la jornada ordinaria diurna en el sector privado. De esta manera, permanece en el grupo de países latinoamericanos con mayor cantidad de horas laborales permitidas por semana, junto con:

  • Argentina
  • Bolivia
  • Costa Rica
  • Nicaragua
  • Panamá
  • y Perú.

Si la reforma brasileña se concreta en los términos anunciados, el máximo semanal será ocho horas inferior al paraguayo. En términos prácticos, equivaldría a una jornada menos de ocho horas por cada semana laboral, aunque la distribución efectiva dependerá de los horarios y la organización del trabajo.

La región cambia sus reglas

Brasil no es el único país que avanza hacia una semana laboral más corta. Ecuador y Venezuela ya cuentan con un máximo general de 40 horas semanales, mientras Chile desarrolla una reducción progresiva que debe llegar a ese mismo límite en 2028.

México también prevé disminuir su jornada de 48 a 40 horas mediante una aplicación gradual entre 2027 y 2030. Colombia, por su parte, completó la reducción de su máximo semanal a 42 horas.

En este contexto, Paraguay permanece entre las naciones con jornadas más extensas, mientras otros países ajustan sus legislaciones para ampliar el descanso sin disminuir los salarios.

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