- Por Camila Gabaglio.
La industria metalúrgica paraguaya atraviesa un notable dinamismo impulsado por la expansión de la construcción, el desarrollo inmobiliario, los agronegocios, el sector naviero y la logística. Esta actividad genera hoy más de 25.000 empleos directos y 15.000 indirectos, mientras las empresas aceleran su modernización tecnológica para abastecer demandas cada vez más exigentes y especializadas.
En entrevista con La Nación/Nación Media para Hacedores LN, el ingeniero José Huidobro, presidente del Centro de Industriales Metalúrgicos del Paraguay (Cime), evaluó el crecimiento del rubro, la capacidad instalada y la competitividad frente al mercado internacional. Asimismo, puntualizó los retos prioritarios en materia de compras públicas, financiamiento estratégico y capacitación técnica de mano de obra.
- ¿Cómo está actualmente el sector metalúrgico paraguayo?
- Tenemos un sector inmobiliario y de la construcción bastante dinámico y fuerte, que viene creciendo hace un buen tiempo, que empuja y genera negocios para la industria metalúrgica de manera firme, año tras año. También vemos una industria metalúrgica más preparada, con mayores equipamientos y tecnología, lista para atender la demanda que pueda surgir. Hoy existe una capacidad instalada importante.
– ¿Qué condiciones necesita Paraguay para que el sector dé un nuevo salto?
- Paraguay tiene hoy todas las condiciones, tenemos estabilidad macroeconómica, energía disponible, talento joven, además de matriz impositiva competitiva en comparación con otros mercados. El desafío actual pasa por impulsar políticas públicas efectivas que prioricen el trabajo nacional, generen volumen de mercado y multipliquen el impacto del sector en el desarrollo del país.
- ¿Cuánto mueve actualmente la industria?
- El salto del sector fue enorme entre 2020 y 2024, la industria metalúrgica duplicó su tamaño, registrando un incremento superior al 100 %. Para el cierre de 2024, el valor bruto de producción alcanzó aproximadamente USD 1.745 millones, lo que representa alrededor del 8 % de toda la producción manufacturera del país. Es un crecimiento importante para el sector.
- ¿Qué factores están impulsando este movimiento?
- Principalmente el sector privado, con especial protagonismo de la construcción y los agronegocios, que vienen creciendo de manera sostenida desde hace prácticamente una década. También tienen un peso importante el sector naviero y las actividades vinculadas a la hidrovía y la logística que están impulsando la demanda de la industria metalúrgica.
– ¿Cuánto empleo genera actualmente el sector?
- Según el último estudio que realizamos con el Centro de Estudios Económicos de la UIP, actualmente la industria metalúrgica genera más de 25.000 empleos directos y otros 7.500 indirectos en su cadena de valor con niveles salariales que superan en un 24 % la media de la manufactura nacional.
– ¿Qué perfiles de trabajadores están demandando actualmente las empresas?
- Necesitamos gente que maneje control numérico, sistemas de corte láser y maquinarias de alta tecnología, que pueda comprender la programación y el manejo de estos equipos, además de su mantenimiento. La capacitación del talento humano es fundamental. Necesitamos técnicos calificados que puedan insertarse rápidamente en el mercado laboral del sector.
Hoy la industria dio un gran salto tecnológico. Buscamos técnicos capaces de programar y operar máquinas industriales computarizadas, programadores para sistemas de corte láser y plasma, además de técnicos en mantenimiento y automatización industrial. La capacitación es el gran desafío y para lograrla resulta clave la articulación entre instituciones públicas y privadas de formación técnica y las necesidades reales de las plantas industriales.
– ¿Qué productos tienen mayor potencial para sustituir importaciones o incluso exportar?
- Hay potencial en productos de alto valor agregado en infraestructura eléctrica y energética, estructuras pesadas y naves industriales, agroindustria y logística, maquinaria e implementos agrícolas de alta precisión, a esto se suma la industria naval, con la fabricación de barcazas, remolcadores y servicios de astillero. Hoy somos competitivos y tenemos posibilidades de exportar, aunque el desafío está en fortalecer la vinculación con el mercado regional.
– ¿Cómo está impactando la tecnología en el rubro metalúrgico?
- El sector está altamente capacitado para atender las necesidades actuales. Hay maquinarias de alta tecnología y precisión, también se realizaron inversiones importantes para atender la demanda. Actualmente nuestra capacidad instalada está ocupada cerca del 60 %. Ese 40 % disponible es un margen estratégico inmediato para competir con éxito frente a lo importado, priorizar la industria nacional y conquistar mercados de exportación.
– Uno de los reclamos del sector está relacionado con las compras públicas ¿Qué cambios consideran necesarios?
- El Estado debe comprar con visión de desarrollo. En lugar de grandes licitaciones que terminan favoreciendo la importación de todo el paquete, se debe licitar por rubros especializados. Esto permite que las empresas locales compitan directamente en lo que mejor saben hacer, optimizando el gasto público y multiplicando el impacto en la economía nacional.
Tenemos el Decreto n.º 2522, firmado en 2024, cuyo objeto principal es establecer mecanismos de apoyo e impulso a la industria metalúrgica nacional, promoviendo la participación prioritaria del sector industrial local en los procesos de contratación pública y en las obras de infraestructura del Estado. Sin embargo, su implementación aún no ha permitido aprovechar plenamente las oportunidades previstas en la normativa.
Existe una industria nacional con capacidad para fabricar torres y estructuras metálicas. Para que el decreto alcance plenamente sus objetivos, resulta clave fortalecer la articulación entre las instituciones públicas y el sistema financiero
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– ¿Cuáles son las principales dificultades para seguir creciendo?
- Una de las principales está asociada al financiamiento. También necesitamos leyes efectivas que permitan equilibrar las condiciones frente a productos importados, algunos de los cuales llegan subsidiados desde sus países de origen. El Gobierno está trabajando en líneas de financiamiento y reglamentaciones para apoyar a la industria nacional, pero todavía queda trabajo por hacer. Otro desafío es la capacitación del talento humano.
– ¿Qué oportunidades concretas ven hacia adelante?
- Existen grandes inversiones privadas en los sectores inmobiliario y hotelero, industrias electrointensivas y agroindustrias, además de complejos y parques logísticos que dinamizan la actividad de las empresas metalúrgicas.
– ¿Cómo ve al sector en los próximos años?
- El sector tiene un potencial enorme, el camino es integrarnos activamente a los clústeres regionales y al mismo tiempo apostar con firmeza a la industria nacional capitalizando el marco normativo que construimos. La compra pública es el motor clave para generar volumen, y con ello desarrollo industrial, crear empleo digno de alta calificación y generar riqueza en el país.
Perfil
- José Huidobro es ingeniero electromecánico egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNA
- Cuenta con 22 años de trayectoria profesional
- Es socio director de Obratel S.A., empresa dedicada al desarrollo de infraestructura para telecomunicaciones y a la ejecución de proyectos de obras civiles, industriales y electromecánicas
- Actualmente preside el Centro de Industriales Metalúrgicos del Paraguay (Cime)
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