- Por Luis Noguera
El presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, conversó con La Nación/Nación Media sobre su gestión al frente del gremio y su visión acerca de la profesión, una de las más preponderantes en términos de relevancia e impacto en el sistema productivo nacional.
Destacó el crecimiento del agro paraguayo, señalando que hay una gran evolución, con una agricultura mucho más tecnificada, de precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas.
- ¿En qué se encuentra abocada su nueva gestión al frente de la AIAP?
En esta nueva gestión estamos enfocados principalmente en seguir fortaleciendo nuestro gremio y la presencia del ingeniero agrónomo en los distintos ámbitos donde se toman decisiones vinculadas al sector. También estamos trabajando mucho en capacitación y actualización profesional, en generar mayores beneficios para los asociados y en seguir fortaleciendo institucionalmente a la AIAP.
Venimos de una gestión con avances importantes y queremos dar continuidad a ese trabajo, siempre buscando que la AIAP esté más cerca del colega y también de las necesidades del sector productivo.
- ¿La profesión está siendo más valorada ahora que en el pasado, considerando el crecimiento del agro en Paraguay? ¿Cómo evalúa eso?
Creo que sí. Hoy existe una mayor valoración porque también se entiende mejor el papel que cumple el ingeniero agrónomo dentro de la producción.
El agro paraguayo fue evolucionando muchísimo. Hoy hablamos de una agricultura mucho más tecnificada, con mayor precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas y ambientales. Y detrás de todo eso necesariamente tiene que existir un profesional capacitado.
Nuestro desafío es seguir posicionando al ingeniero agrónomo no solo como alguien que acompaña la producción, sino como un profesional fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible.
- ¿Qué se puede añadir a los procesos de formación actual?
La formación tiene que acompañar permanentemente los cambios que está teniendo el campo. La base técnica sigue siendo fundamental, pero hoy también necesitamos profesionales preparados en nuevas tecnologías, agricultura de precisión, herramientas digitales, biotecnología, manejo sostenible de los recursos y gestión.
También considero muy importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. El profesional tiene que salir preparado no solo desde lo teórico, sino también para resolver los problemas que se presentan todos los días en el campo.
- ¿Es una carrera profesional fundamental considerando el modelo de desarrollo que plantea hoy el país? ¿Hay políticas que acompañan al desarrollo de los profesionales del rubro? Si no hay, ¿qué se necesita?
Sin dudas es una profesión fundamental para el Paraguay. Somos un país con una economía fuertemente vinculada al sector agropecuario y gran parte de nuestro desarrollo depende de lo que somos capaces de producir.
Hay instituciones que vienen acompañando al sector, pero siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos fortalecer la investigación, la extensión, la capacitación permanente y generar mayores oportunidades para los profesionales, especialmente para los jóvenes.
También es importante que en las políticas públicas relacionadas con la producción agropecuaria se respete y valore cada vez más la participación del profesional competente.
- ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan actualmente?
Tenemos varios desafíos. El clima probablemente sea uno de los principales porque cada campaña presenta condiciones diferentes. A eso se suman los costos de producción, los precios internacionales, la necesidad de incorporar tecnología y producir cada vez de manera más eficiente.
Otro desafío importante es llegar con mayor asistencia técnica al pequeño y mediano productor. Ahí el acompañamiento profesional puede marcar una diferencia muy grande en productividad y rentabilidad.
En definitiva, el gran desafío que tenemos es producir más y mejor, utilizando eficientemente los recursos que tenemos y cuidando al mismo tiempo la sostenibilidad de nuestro sistema productivo.
- ¿Considera que el rubro agrícola tiene todavía espacio o margen para crecer en el país?
Sí, todavía tenemos mucho margen para crecer, pero ese crecimiento no necesariamente tiene que venir solo de ampliar la superficie agrícola.
Tenemos un enorme potencial para crecer en productividad. El camino pasa por producir más en el mismo espacio, incorporando tecnología, genética, mejores prácticas de manejo y mayor conocimiento.
Paraguay ya demostró que puede ser un productor importante a nivel mundial y todavía tenemos condiciones para seguir aumentando nuestra producción de manera sostenible.
- ¿El productor paraguayo puede pensar en desarrollar rubros alternativos con mayor decisión, además de la soja, maíz y trigo? ¿Hace falta un incentivo para esto?
Por supuesto. Paraguay tiene condiciones para diversificar mucho más su producción. La soja, el maíz y el trigo tienen un peso muy importante y forman parte de un sistema productivo que funciona, pero también existen oportunidades en otros rubros.
Para que una alternativa realmente se consolide, no alcanza solo con producir. Tiene que existir mercado, logística, industria y una rentabilidad que le dé seguridad al productor.
Los incentivos pueden ayudar, pero considero que lo fundamental es generar condiciones para que esos nuevos rubros sean competitivos y tengan una cadena comercial que pueda sostenerlos en el tiempo.
- En términos de profesionales, ¿Paraguay está al nivel de otros países de la región?
Sí. Paraguay cuenta con profesionales muy capacitados y con mucha experiencia práctica. Nuestros ingenieros agrónomos trabajan con sistemas productivos altamente competitivos y con tecnologías similares a las utilizadas en los principales países agrícolas de la región.
Por supuesto que debemos seguir capacitándonos permanentemente porque la agricultura cambia muy rápidamente. Pero considero que el profesional paraguayo está preparado y tiene capacidad para competir perfectamente a nivel regional.
-¿Alguna reflexión final?
Sí. El Paraguay tiene un enorme potencial productivo y el ingeniero agrónomo tiene un papel fundamental dentro de ese desarrollo. Tenemos el desafío de seguir produciendo más y mejor, incorporando tecnología, cuidando nuestros recursos y haciendo que ese crecimiento llegue también al pequeño y mediano productor.
Desde la AIAP vamos a seguir trabajando para fortalecer nuestra profesión, generar oportunidades y acompañar al sector productivo. Porque detrás de una agricultura cada vez más eficiente y competitiva, necesariamente tiene que haber conocimiento, tecnología y profesionales preparados.
Ficha
- Ingeniero agrónomo, con maestría en Agronegocios.
- Especialista en cuestiones regulatorias de defensivos agrícolas, aportando al desarrollo normativo y técnico del sector.
- Vicepresidente de la Asociación Panamericana de Ingenieros Agrónomos (Región Cono Sur).
- Más de 10 años de compromiso gremial, impulsando la representación, fortalecimiento institucional y la defensa del ejercicio profesional de los ingenieros agrónomos en Paraguay y la región.

