La operativa en el puerto de Montevideo, Uruguay, atraviesa dificultades que afectan la previsibilidad del comercio exterior paraguayo y generan sobrecostos para el transporte fluvial. A los inconvenientes portuarios se suman restricciones en la hidrovía y el peaje aplicado por Argentina en un tramo del río Paraná.
El presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), Bernd Gunther, señaló que Montevideo continúa siendo una de las principales alternativas para la salida de las exportaciones paraguayas al mar, principalmente por sus menores tiempos de operación y niveles de congestión frente a otros puertos de la región.
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No obstante, una serie de paros registrados en los últimos meses generó preocupación entre los operadores. Según Gunther, las interrupciones pueden traducirse en importantes costos adicionales, que generalmente son absorbidos por los armadores. “Estar con cuatro o cinco días de paro provoca un costo gigantesco que cuesta mucho recuperar”, afirmó.
Otro factor que condiciona la logística paraguaya es la disputa comercial entre Terminal Cuenca del Plata y Mediterranean Shipping Company (MSC), que llevó a la naviera a operar determinados tránsitos desde Buenos Aires. Esto obliga a los armadores a direccionar las barcazas hacia el puerto elegido por cada compañía.
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Desde Cafym consideran que, desde el punto de vista logístico, Montevideo sigue siendo conveniente por su menor congestión y la posibilidad de agilizar la rotación de las embarcaciones. “La gran barrera actual no es logística, es netamente comercial”, sostuvo Gunther.
A esto se agregan las restricciones para el tamaño de los convoyes que navegan por la hidrovía. En determinados tramos, las formaciones deben reducir su manga, obligando a desarmar convoyes y dejar barcazas amarradas para continuar el trayecto con menor carga, lo que incrementa los costos operativos.
El sector también cuestiona el peaje argentino de US$ 1,30 por tonelada de registro neto entre Santa Fe y la confluencia con el río Paraguay, que se cobra tanto de ida como de vuelta.
Paraguay, además, espera contar con una nueva alternativa para los trasbordos mediante una zona de fondeo y amarradero de barcazas en Punta del Arenal Sur. La recepción de ofertas está prevista hasta el 17 de septiembre.
Para los armadores, ampliar las opciones y garantizar mayor previsibilidad será clave para acompañar el crecimiento de la carga paraguaya que se moviliza por la hidrovía.

