Unos 15 productores del Comité de Agricultores Ko’e Poty, del distrito de Unión, San Pedro, buscan aumentar la producción de petitgrain, una esencia obtenida del naranjo agrio y utilizada como materia prima en las industrias de perfumes y cosméticos. Paraguay concentra cerca del 40% de la producción mundial y abastece alrededor del 70 % de la demanda internacional.

Los agricultores destinan en promedio, entre media hectárea y una hectárea al cultivo. La organización dispone de una pequeña fábrica comunitaria, donde se realiza la extracción del aceite esencial mediante la destilación de hojas, ramas y frutos inmaduros.

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El procesamiento se realiza aproximadamente cada seis meses y permite obtener entre 40 y 60 kilogramos de esencia por productor, dependiendo de la disponibilidad de materia prima, esta producción es posteriormente comercializada.

Uno de los principales desafíos identificado por este sector es elevar el volumen de producción y aprovechar mejor la infraestructura disponible. Aunque la actividad continúa desarrollándose a pequeña escala, representa una alternativa de ingresos para las familias rurales.

El comité también recibió acompañamiento del Proyecto de Inserción a Mercados Agrarios (PIMA), impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), con apoyo del Banco Mundial. El proyecto brindó asistencia a iniciativas vinculadas con la producción y el acopio de la materia prima.

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La actividad tiene una importante participación en el comercio exterior. El valor de las exportaciones paraguayas de petitgrain superó los USD 7 millones el año pasado. Francia figura como el principal comprador, seguido de Estados Unidos.

Para los productores de Ko’e Poty, la intención es aprovechar la demanda internacional y convertir el posicionamiento que Paraguay ya tiene en el mercado en mayores volúmenes, ingresos y oportunidades para las comunidades rurales. La expectativa es que el fortalecimiento de la producción y el procesamiento permita consolidar una cadena que todavía tiene margen para crecer.

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