La historia de Cecilia Mabel Rivarola Colman, productora de la compañía San Antonio, en el distrito de Santa Rosa, Misiones, refleja el potencial de la agricultura familiar cuando se combina el trabajo sostenido con el acceso a herramientas de financiamiento.

Tras dos décadas de esfuerzo, su emprendimiento pasó de contar con apenas tres invernaderos a consolidar una unidad productiva integrada por 30 estructuras, con una nueva meta: producir 18.000 plantines de tomate para la próxima temporada.

El crecimiento fue posible gracias al acompañamiento del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que continúa impulsando iniciativas orientadas a fortalecer la producción nacional y mejorar las oportunidades de desarrollo para las familias rurales.

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Actualmente, la producción de Cecilia abastece al mercado local y a las ciudades de Santa Rosa y San Ignacio, además de proveer tomates frescos al programa Hambre Cero, destinado a instituciones educativas del departamento de Misiones, contribuyendo a la alimentación de miles de estudiantes.

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Emprendimiento que también genera empleo

Además del incremento en la producción, la expansión de la finca tuvo un impacto directo en la comunidad. El emprendimiento genera oportunidades laborales para vecinos de la zona, permitiendo que padres y madres de familia encuentren una fuente de ingresos vinculada a la actividad hortícola.

Con miras a seguir creciendo, la productora proyecta ampliar su capacidad productiva mediante la incorporación de 18.000 nuevos plantines de tomate, una apuesta que busca responder al aumento de la demanda y fortalecer la oferta de productos frescos en el mercado.

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Apuesta al desarrollo de las mujeres rurales

Cecilia también se encuentra conociendo las ventajas del programa Jepytaso Mujer, impulsado por el CAH, una línea de financiamiento orientada a brindar mejores condiciones para que las mujeres productoras puedan invertir, ampliar sus emprendimientos y consolidar su autonomía económica.

Desde su experiencia, envía un mensaje a otras mujeres que desean iniciar un negocio en el campo. “Anímense a soñar y a emprender”, expresó.

El Crédito Agrícola de Habilitación destacó que continúa acompañando a los pequeños productores con herramientas financieras que promueven la innovación, fortalecen la agricultura familiar y contribuyen al desarrollo sostenible del sector agropecuario paraguayo.

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