El incremento en el precio de la carne bovina presentado en los últimos años estuvo determinado por la expansión exportadora de Paraguay, de acuerdo a una publicación del Banco Central del Paraguay (BCP). Según los datos de la banca matriz, entre enero de 2024 y mayo de 2026, el encarecimiento de la proteína llegó a 32,5 %.
El análisis sobre la “Evolución reciente de los precios de la carne vacuna en Paraguay” fue dado a conocer por el regulador recientemente, en el marco del Informe de Política Monetaria (IPoM). Esta revisión estuvo motivada principalmente debido a que se trata de uno de los factores más determinantes individuales en la inflación, representando el 23,2 % del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de alimentos y el 6,2 % del IPC total.
Entre otras cosas, los datos indican que la producción local está enfocada de manera importante hacia la exportación, llegando a destinar el 65 % a los mercados del exterior. En este contexto, “los precios internacionales constituyen una referencia relevante para la formación de los precios internos”.
Leé más: El BCP eleva a 4,5 % la proyección de crecimiento del PIB en 2026
La suba
Sobre lo mencionado anteriormente, el texto indica que “la elevada orientación exportadora, junto con la apertura y consolidación de nuevos mercados de destino para la carne paraguaya, son factores clave para entender la transmisión de los precios internacionales a los precios locales”. Posteriormente se precisa que, entre enero del 2024 y mayo del 2026, el precio implícito de exportación de la carne bovina registró un incremento acumulado del 46,3 %, periodo en el que los precios domésticos de la carne vacuna aumentaron un 32,5 %.
El aumento determinado por el mercado global se extendió a la cadena, trasladándose a las principales referencias de comercialización del ganado, tanto al “precio al pie2” como al “precio al gancho3”.
Exposición ante mercados globales
Como resultado de lo expuesto, entre otras cosas, “la carne vacuna se consolidó como uno de los principales componentes explicativos de la inflación de alimentos durante el periodo analizado”.
Uno de los factores que jugaron a favor de los “bolsillos” de los consumidores fue la cotización del dólar, que comenzó una reducción desde mediados de 2025; aunque “este efecto fue mitigado por el incremento de las cotizaciones internacionales de la carne vacuna y por el aumento de los precios en el mercado interno”.
“La creciente integración de Paraguay a los mercados internacionales resalta la importancia de fortalecer los mecanismos de gestión del riesgo cambiario, indica el regulador ya en su parte conclusiva, sobre lo que agrega que “los contratos forward de divisas constituyen una herramienta que puede contribuir a reducir la incertidumbre asociada a las fluctuaciones del tipo de cambio nominal, facilitar la planificación de los agentes económicos y fortalecer la capacidad de la adaptación de los sectores exportadores ante episodios de volatilidad cambiaria”.

