El dinamismo de la economía paraguaya observado en el 2025 se proyecta con los mismos niveles de crecimiento para el presente año, lo que generará un derrame multiplicador en muchas áreas.
Paraguay cerró 2025 con un crecimiento del PIB del 4,8 %, y las proyecciones del Banco Central apuntan a que este impulso se mantendrá durante 2026.
Este dinamismo económico no solo fortalece sectores tradicionales como la agroindustria y la construcción, sino que está generando un efecto multiplicador en áreas menos visibles pero igualmente estratégicas.
El sector digital paraguayo, históricamente rezagado en comparación con sus vecinos regionales, experimenta una transformación acelerada impulsada por áreas como el entretenimiento online, los casinos digitales y nuevas plataformas tecnológicas que prometen redefinir el panorama del país.
Desde plataformas de comercio electrónico hasta casinos online, la expansión de servicios digitales refleja una sociedad cada vez más conectada y dispuesta a adoptar nuevas tecnologías.
Este fenómeno no ocurre en el vacío, sino que responde a factores económicos, demográficos y regulatorios que convergen en un momento particular de la historia paraguaya.
Infraestructura digital como columna vertebral
La llegada de la fibra óptica a zonas rurales del país durante 2024 y 2025 cambió las reglas del juego. Según datos de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, la penetración de internet de alta velocidad alcanzó el 68 % de los hogares paraguayos a finales del año pasado, un salto considerable desde el 52 % registrado en 2023.
Este avance técnico permite que empresas digitales operen con mayor eficiencia y alcancen mercados antes inaccesibles. La mejora en la conectividad también democratiza el acceso a servicios financieros digitales, educación en línea y entretenimiento.
Los proveedores de servicios de internet han invertido más de USD 180 millones en infraestructura durante los últimos dos años, una cifra que supera ampliamente las inversiones de la década anterior. Esta apuesta por la conectividad responde a una demanda creciente de consumidores que ya no ven el acceso a internet como un lujo, sino como una necesidad básica.
Asunción se consolida como un polo tecnológico regional. En 2025, el ecosistema emprendedor paraguayo captó USD 42 millones en capital de riesgo, mientras empresas locales desarrollan software, soluciones logísticas y plataformas de pagos digitales.
La formación también acompaña este crecimiento. La Universidad Nacional de Asunción reportó un aumento del 35% en carreras de software y ciencia de datos, con muchos estudiantes trabajando como freelancers para empresas extranjeras.
Regulación y desafíos pendientes
El marco regulatorio paraguayo para el sector digital aún presenta vacíos importantes. La Secretaría Nacional de Tecnologías de la Información y Comunicación trabaja en una nueva ley de protección de datos personales que debería aprobarse durante el segundo semestre de 2026. Esta legislación busca alinear a Paraguay con estándares internacionales y generar confianza entre usuarios y empresas digitales.
Sin embargo, la velocidad del cambio tecnológico supera la capacidad de adaptación de las instituciones. Casos recientes de fraude digital y vulnerabilidades en sistemas de pago electrónico han generado preocupación entre reguladores y consumidores.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo, Paraguay necesita fortalecer sus capacidades de ciberseguridad para sostener el crecimiento del sector digital.
El consumidor paraguayo abraza lo digital
El consumidor paraguayo cambió mucho en los últimos tres años. Las compras en línea pasaron del 9 % del comercio minorista en 2023 al 18 % en 2025, impulsadas por mayor acceso a internet y nuevos hábitos digitales, especialmente entre los jóvenes.
La bancarización digital también crece. En 2025, más de 400.000 paraguayos abrieron billeteras electrónicas, ampliando los pagos sin efectivo y el acceso financiero para sectores antes excluidos del sistema bancario.
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