La producción frutihortícola de La Colmena continúa avanzando, a pesar de la alta dependencia de las condiciones climáticas. Aunque las lluvias recientes dificultaron las labores en campo y limitaron el ingreso de los productores a las chacras, el sector mantiene expectativas positivas para el resto del año, apoyado en una recuperación de las precipitaciones y en el buen desempeño de varios cultivos.
Así lo señaló a La Nación/Nación Media, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asuncena (Caica), quien destacó que los productores de la zona vienen atravesando una situación más favorable que la registrada durante los años de sequía que afectaron al país entre 2022 y 2024. “Estos dos últimos años estamos teniendo buenas lluvias. Los años anteriores fueron bastante difíciles por la sequía”, explicó.
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No obstante, advirtió que las precipitaciones constantes registradas en las últimas semanas también generan complicaciones operativas, ya que impiden el ingreso a las parcelas para realizar tareas de manejo y cosecha. A esto se suma la escasa presencia de sol, un factor clave para el desarrollo de frutas y hortalizas.
Según detalló, la producción necesita condiciones adecuadas de luminosidad para procesos esenciales como la fotosíntesis y la floración. “La hortaliza necesita sol para cargar y desarrollarse. Estas últimas semanas prácticamente no tuvimos días soleados”, indicó.
La Colmena es una de las principales zonas de producción frutihortícola del país. Entre sus cultivos más representativos se encuentran tomate, cebolla, papa, durazno, melón y especialmente la uva, rubro que continúa consolidándose en el distrito. Actualmente, los productores de la zona cuentan con unas 135 a 140 hectáreas dedicadas a viñedos.
En paralelo, los productores observan con interés el avance de nuevas tecnologías aplicadas al agro. Miyamoto reconoció que ya se realizaron pruebas con drones para fumigación, aunque explicó que en cultivos como la uva aún existen desafíos técnicos para lograr una aplicación eficiente.
A diferencia de los cultivos extensivos, donde estas herramientas ya tienen mayor desarrollo, los sistemas de conducción utilizados en los viñedos dificultan que los productos alcancen adecuadamente los racimos ubicados bajo las estructuras de cultivo.

