El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó recientemente una visita al país y dio a conocer algunas conclusiones sobre las labores realizadas a nivel local, resaltando la aplicación del modelo de metas de inflación y el tipo de cambio flexible. La comitiva del organismo estuvo en Paraguay en el marco de la consulta del artículo IV de 2026, entre el 15 y el 26 de junio.
Puntualmente, sobre la política monetaria que lleva adelante el país, el FMI indicó que las expectativas de inflación a mediano plazo siguen bien ancladas en la meta del 3,5 % del Banco Central de Paraguay (BCP), a pesar de la crisis energética, por lo que “habría margen para una reducción adicional gradual de la tasa de política monetaria si la crisis energética resultara ser temporal, las expectativas de inflación se mantuvieran ancladas y el crecimiento se moderara según lo previsto”.
Advirtieron que las tensiones en Medio Oriente continúan y que una eventual decisión sobre la política monetaria se debe basar en las informaciones recabadas apropiadamente.
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Por otro lado, se resaltó la aplicación de las metas de inflación, como así también la flexibilidad en el tipo de cambio. “El sólido régimen de objetivos de inflación de Paraguay, combinado con un tipo de cambio flexible, ha dado buenos resultados a la economía. El tipo de cambio debería seguir desempeñando un papel clave a la hora de amortiguar los choques externos, con las intervenciones en el mercado de divisas limitadas a hacer frente a situaciones de inestabilidad en los mercados”, menciona el texto publicado.
Sector bancario
El organismo también se expidió sobre el sector bancario, expresando que el riesgo sistémico parece estar controlado, pero aclarando que “el rápido crecimiento del crédito al consumo exige mantener la vigilancia”.
“Los indicadores de solidez financiera y las pruebas de estrés realizadas por las autoridades siguen apuntando a un sistema bancario sólido y resiliente”, atiza en otro espacio y agrega que es necesario efectuar un “un seguimiento minucioso y estar listos para actuar en caso de que surjan indicios de un debilitamiento de los criterios de concesión de créditos”.
Por otro lado, considera importante “seguir reforzando el marco de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, entre otras cosas mediante la aprobación de la Evaluación Nacional de Riesgos actualizada y la corrección oportuna de las deficiencias que en ella se hayan identificado”.
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