La demanda del programa de alimentación escolar “Hambre Cero” se convirtió en una oportunidad comercial para la Asociación de Mujeres Productoras Virgen de Caacupé, que actualmente vende entre 20.000 y 22.000 mandarinas por semana a las empresas proveedoras del programa, según destacó el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Señalan que las frutas son distribuidas en Villarrica y Coronel Oviedo para complementar la alimentación de miles de estudiantes, mientras que para las productoras representa un canal de comercialización con ingresos constantes. La organización reúne a 42 socias y coordina la producción, el acopio, la comercialización y el traslado de la mercadería, facilitando el acceso de las agricultoras familiares a mercados formales.

De las ferias a un mercado estable

De acuerdo con el MAG, la asociación fue fundada el 12 de diciembre de 2017 por un pequeño grupo de mujeres que buscaba ampliar las posibilidades de venta de sus productos, la asociación pasó de contar con apenas dos o tres feriantes a integrar actualmente a 42 socias, de las cuales alrededor de 20 participan de manera activa en las ferias.

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Además de mandarinas, las productoras comercializan hortalizas, alimentos elaborados artesanalmente y otros rubros provenientes de sus fincas familiares. También realizan ferias permanentes al costado de la Municipalidad de Independencia y participan regularmente en las Ferias de la Agricultura Familiar.

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Inversiones para fortalecer la producción

Desde el MAG indican que el fortalecimiento de la organización fue acompañado por el Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (Pima) y la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), mediante inversiones superiores a G. 400 millones.

Los recursos permitieron incorporar un camioncito, un motocultor y sistemas de mulching para mejorar la producción y la logística. Antes de contar con el vehículo propio, señalan que las productoras debían alquilar transporte para movilizar sus mercaderías, lo que incrementaba los costos y limitaba su participación en los espacios de comercialización.

El PIMA, implementado por el MAG y financiado por el Banco Mundial, beneficia a pequeños y medianos productores agropecuarios. Foto: Archivo

Asistencia técnica y acceso a mercados

Las agricultoras también reciben asistencia técnica permanente por parte de profesionales de la DEAg de Villarrica en producción, manejo de cultivos, fortalecimiento organizacional y acceso a mercados. Según el MAG, la articulación entre las productoras, las empresas compradoras y el acompañamiento técnico permitió consolidar un modelo que amplía las oportunidades de negocio para la agricultura familiar y fortalece la economía local.

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