La producción ovina en Paraguay atraviesa un momento de fuerte expansión y transformación, impulsada principalmente por la apertura de nuevos mercados internacionales y el fortalecimiento de la genética. El sector logró habilitar en dos años mercados exigentes como Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Israel y Singapur, lo que elevó los estándares de producción y consolidó nuevas oportunidades para los productores.
En esta edición de Hacedores LN de La Nación/Nación Media, el doctor Luis Salinas, presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO), destacó que este crecimiento ha venido acompañado de una mayor demanda de calidad, formalización y eficiencia productiva, con un enfoque claro en aumentar el hato nacional y mejorar la producción de corderos, ya que actualmente el rebaño cuenta con alrededor de 400.000 cabezas, de acuerdo con los datos del organismo veterinario oficial.
- ¿En qué situación se encuentra hoy la producción ovina en Paraguay?
En los últimos dos años la producción ovina en Paraguay ha sido tremendamente importante, sobre todo por el tema carne. Se abrieron cuatro mercados en el lapso de un año y medio prácticamente: Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Israel y Singapur.
Es un momento importantísimo, desde el punto de vista de la producción, porque veníamos trabajando y la exigencia que tenemos ahora son diez veces más que años atrás, sobre todo por el tema de la exportación, la calidad de carne, el trabajo, reagruparnos nuevamente y viendo el nuevo gran desafío que tenemos que es producir más carne de cordero.
Hoy estamos exportando genética ovina paraguaya al mundo, sobre todo a los países de Sudamérica que son tradicionalmente ovinocultores como Uruguay y Argentina. Por otro lado, el tema de apertura de mercados para la carne viene a empujarnos, motivarnos y desafiarnos a trabajar más.
Hay que levantar nuestro hato que es el principal problema, tratar de producir más cordero en consecuencia; por un lado es un desafío, por otro lado, muy contento por la especie, por el gremio que estamos realmente desarrollando mucho trabajo con muchas expectativas de mejorar.
- ¿Cuáles son los factores que están impulsando el crecimiento?
Los principales factores que nos impulsan van más que nada hacia la buena genética, el tema carne es un pilar importante. Uno de los principales factores que tenemos es la buena genética, que viene a repercutir dentro de los rebaños comerciales, tratando de insertar, por ejemplo, carneros mejoradores en el trabajo de producción de carne.
No olvidemos también el mercado interno de la carne que nos exige. Ahora con las exigencias del mercado externo y con la muy buena genética, podemos estar teniendo rebaños muy mejorados en cuanto a la producción, en cuanto a la cría y la recría.
- ¿Qué lo mantiene motivado a seguir impulsando justamente al sector ovino?
Realmente estoy en este rubro hace 15 años. Yo soy profesional odontólogo. Empecé más que nada por pasión y hoy hay un negocio. Entonces es lo que siempre quiero transmitir y es lo que me impulsa.
Increíblemente, considerando los años que pasaron, viendo cómo la oveja ha adquirido un valor importante dentro de la pecuaria nacional, hoy día tiene una importancia, pero realmente importante. Y tan igual como el bovino, como el porcino o como el pollo.
Lo que pasó en todos estos años me anima un poquitito a entender el gran valor que tiene la oveja hoy día. Por lo tanto, me impulsa cada día a seguir luchando por los productores, por la especie desde el punto de vista gremial. Y ahora con el tema de la carne más todavía.
Es realmente motivante todo lo que va sucediendo y a la vez desafiante, porque hay que cumplir, hay que trabajar. Llegan los mercados, llegan los compromisos y tenemos que tener más producción. Por lo tanto, es siempre motivante tener más trabajo y más desafío.
- ¿Cómo logra equilibrar la vida personal, profesional, con la exigencia de diaria de la APCO?
La verdad que es un trabajo bastante especial en el sentido de que uno tiene también sus compromisos laborales, personales. En mi caso, lo mezclo con el campo, que hay que prácticamente dividir la actividad laboral, la actividad del campo y la producción.
En fin, es un poco complejo, pero a la vez también todo lo que va sucediendo dentro de la ovinocultura es muy motivante. El apoyo familiar es fundamental para mí también. Entonces, unir un poco todo eso, la gran pasión que tenemos por la oveja, es lo que también nos hace a venir un poco en este tiempo, estar con los productores, organizar, ayudar, colaborar.
La vida gremial es día tras día. Todos los días tenemos una actividad, cada día surge algo, por lo tanto, no es que podemos elegir los días para trabajar con los animales.
Y en cuanto a la carne, ya está aumentando el consumo también de carne de cordero. Eso es importante, antes el asado se comía los domingos y ahí comíamos de repente un pedazo de cordero. Hoy las razas, la APCO, están tratando de promocionar donde se puede, cada uno en su raza, comentando la importancia, el valor nutricional proteico de la carne de cordero. Venimos trabajando muy bien para aumentar en consumo.
Las empresas gastronómicas que hacen servicios de brunch ya nos están pidiendo alguna sugerencia de cortes. No solo la costilla, el vacío ni el cuarto, ni en la paleta. Hoy vendemos wraps, otros cortes de cordero, costeleta, hasta empanadas, lomito y hamburguesas.
- ¿Qué nivel de competitividad tiene hoy la carne ovina paraguaya frente a otros países de la región?
Venimos escuchando algunos problemas, tanto en Argentina y Uruguay, por el tema también de la reducción, por ejemplo, en Uruguay de producción de corderos.
Nosotros al abrir un mercado como Israel, por ejemplo, demostramos el buen nivel que tiene Paraguay en su carne ovina, para nosotros es muchísimo compromiso los nuevos cuatro mercados. Yo creo que eso representa un poco la calidad del trabajo que venimos haciendo. Tenemos carne de competitividad bastante alta.
Para la primera exportación de carne estamos ya nosotros completando, trabajando un poquito con el frigorífico que va a enviar. Reconocemos que tenemos un poquito de falencia en cuanto al cumplimiento por el tema de la producción, por eso hacemos un llamado a los productores, a los ganaderos que ya tienen su establecimiento, a la gente nueva que quiere iniciarse en esto.
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- ¿Qué demanda están observando de los mercados internacionales?
La demanda de cada uno es diferente. En Israel, por ejemplo, o de Emiratos, o del último que es Singapur, la constante siempre es la calidad. Solo carne, estamos hablando exclusivamente de la exportación de carne, son mercados demasiado exigentes.
Consideramos que estamos en condiciones de cumplir y realmente venimos trabajando bien. Tenemos buena genética de base, por lo tanto, los rebaños están muy bien preparados y mejorados para poder cumplir ese requisito. Hay mercados que según nos comenta la gente de Senacsa están consultando, preguntando, y también un poco eso nos despierta a nosotros, hay que ser sinceros en el compromiso y la responsabilidad de cumplir también ese requisito.
Según Senacsa, estamos alrededor de 400.000 cabezas. Consideramos que hay muchísimo más, pero la informalidad es un problema que ahora empieza a aflorar más, por el tema de que todo el mundo quiere hacer, pero no todo el mundo es formal.
Entonces también, por un lado es bueno y por otro lado nos muestra un poquito la realidad. Hay que ser formales para poder trabajar con la industria, para poder trabajar con el frigorífico. Sin facturas, sin guía de traslado, sin código de establecimiento no vendemos carne de cordero.
- ¿Qué desafíos se tiene hoy con la producción ovina en el país?
Realmente, sobre todo en carne, es aumentar el hato el principal desafío. La APCO está organizando dentro del marco de la Expo Paraguay 2026 un primer remate histórico de hembras comerciales. Una hembra comercial es aquella hembra totalmente productiva que produce corderos, con un buen carnero, con un buen reproductor. Creemos y consideramos una necesidad tremenda que tenemos de hembras en este momento.
Hay una carencia bastante importante y aprovecho la ocasión para invitar a ese gran remate a la gente que quiera iniciarse en este rubro que van a ver disponibles bastantes hembras como para producir carne de cordero, a nivel gremial tenemos aproximadamente 400 productores.
- ¿Qué tan accesible hoy es para un pequeño productor incursionar en el rubro y si es rentable invertir en el sector?
El ciclo ovino es corto, el retorno económico se da entre los 14 y los 15 meses de haber iniciado. Tiene un ciclo corto, el retorno es rápido, pero no se requiere de mucha extensión.
Un productor mínimo, pequeño o mediano, puede iniciar con un pequeño rebaño de 20 o 30 ovejas, y ya puede empezar a sentir, entre comillas, los que es el efecto del negocio.
El Banco de Fomento (BNF) se acercó a nosotros ofreciendo un poquito de un crédito ovino, pero por el tema protocolar y un trámite muy extenso también hizo que la gente no acepte ese crédito, porque en algunos puntos hay todavía informalidad.
- ¿Qué significa para usted liderar un gremio productivo como la APCO?
Realmente, antes que nada, es un gran orgullo. Es una institución de 45 años. La ovinocultura nació en este lugar, y nos formamos todos los productores. Aquel que hace genética hoy día, independientemente de cada raza, que niegue su origen, que se inició en la APCO, prácticamente es una falacia. Todos empezamos aquí, en nuestra casa.
La APCO nos dio la oportunidad a cada uno de nosotros y a cada raza de iniciarse. Hoy el gremio está de vuelta fortalecido en ese sector, en esa parte. Y también el gran momento que tiene la ovinocultura. Antes vendíamos los corderos en casa. Hoy ya se vende en un frigorífico, por lo tanto, hoy el tema ovino y todo lo que representa es un gran negocio en la pecuaria paraguaya.
Perfil
- Egresado de la carrera de Odontología de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
- Miembro de la Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO) hace 8 años.
- Fue miembro de la comisión directiva de la Asociación Asociación Paraguaya de Criadores de Santa Inés (APCSI).
- Lleva unos 15 años de trabajo dentro de la ovinocultura.

