Paraguay aparece como uno de los potenciales beneficiarios de la nueva estrategia de integración gasífera impulsada por los países del Mercosur y Chile, un proyecto regional que prevé movilizar inversiones superiores a USD 25.000 millones y generar intercambios comerciales de gas natural por hasta USD 5.000 millones anuales.
La iniciativa fue presentada en São Paulo durante el encuentro “Integración gasífera en el Mercosur + Chile: hacia un mercado regional”, organizado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
El proyecto contempla el desarrollo de corredores energéticos, ampliación de gasoductos y nuevas conexiones regionales entre Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y Paraguay, con el objetivo de fortalecer la seguridad energética, reducir costos y aumentar la competitividad industrial de la región.
Para Paraguay, uno de los puntos más relevantes del estudio es el potencial de desarrollo industrial vinculado al corredor bioceánico y al Chaco paraguayo. El informe identifica oportunidades concretas para industrias intensivas en consumo de gas natural, como la producción de fertilizantes, siderurgia y generación eléctrica de base.
Según las proyecciones presentadas, el corredor bioceánico asociado al Chaco podría registrar una demanda inicial de 4 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, con posibilidades de expansión a medida que se desarrollen nuevas industrias y proyectos logísticos en la zona.
Además del impacto energético, la integración regional apunta a generar condiciones más favorables para atraer inversiones privadas, impulsar empleos industriales y reducir la dependencia regional de combustibles importados más costosos, como el gas natural licuado (GNL), el gasoil y parte de las importaciones de electricidad.
Las simulaciones realizadas por OLACDE muestran que los flujos regionales de exportación podrían alcanzar entre 60 y 70 millones de metros cúbicos diarios bajo escenarios de mayor integración y flexibilización tarifaria.
Los beneficios económicos regionales proyectados oscilan entre USD 900 millones y USD 2.000 millones anuales, considerando ahorro en costos energéticos, optimización de infraestructura existente y mayores ingresos por tránsito de gas entre países.

