El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Iván Ojeda, analizó la situación de las madres paraguayas en el mercado laboral y advirtió que detrás de las cifras persisten profundas desigualdades vinculadas al empleo, los empleo, la educación y la estructura de los hogares.
Según explicó, actualmente unas 876.000 madres se encuentran ocupadas en Paraguay. De ese total, alrededor de 292.000 trabajan por cuenta propia, 224.000 son empleadas del sector privado, 127.000 se desempeñan en el sector público, 141.000 realizan trabajo doméstico remunerado, 60.000 desarrollan actividades familiares no remuneradas y unas 32.000 son empleadoras.
Ojeda destacó en C9N además que el 36 % de los hogares paraguayos tiene a una mujer madre como jefa de hogar, lo que evidencia el rol central que cumplen en el sostenimiento económico de miles de familias en el país.
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Brechas laborales
El titular del INE señaló que las mujeres continúan enfrentando importantes desigualdades en el acceso al empleo y en los niveles de ingresos. Indicó que, en promedio, una mujer ocupada percibe alrededor de G. 2,8 millones mensuales, mientras que los hombres alcanzan cerca de G. 3,8 millones.
Explicó que gran parte de esta diferencia se relaciona con la carga de las tareas de cuidado y del hogar, que recaen mayoritariamente sobre las mujeres y limitan su participación plena en el mercado laboral.
“No es que las mujeres no trabajen, sino que destinan muchas más horas a tareas no remuneradas, como el cuidado de niños, enfermos y responsabilidades domésticas”, sostuvo.
Asimismo, reconoció que muchas madres enfrentan situaciones de discriminación laboral y, en algunos casos, deben ocultar que tienen hijos pequeños para acceder a determinados empleos, una problemática que, según afirmó, no es exclusiva de Paraguay, sino que se replica en la región y en el mundo.
Cambios demográficos
Ojeda explicó que Paraguay atraviesa una transición demográfica marcada por la urbanización, la reducción de la fecundidad y la transformación de los hogares.
Actualmente, el 70 % de la población vive en zonas urbanas, mientras que solo el 30 % permanece en áreas rurales. Además, señaló que apenas el 44 % de los hogares corresponde al modelo tradicional integrado por padre, madre e hijos.

