La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) manifiesta que el sector ganadero paraguayo hoy cuenta con sistemas de trazabilidad que permiten el acceso al historial de la producción desde el inicio de la cadena de producción. Puntualiza que el proceso queda respaldado por rigurosas certificaciones internacionales y auditorías que legitiman la calidad tanto del producto como de los procesos de desarrollo sostenible que impulsan el crecimiento de la industria local.

El gremio subraya, a través de un comunicado, que la industria frigorífica hoy opera bajo los más altos estándares de cumplimiento legal y ambiental. “Nuestra industria fundamenta su crecimiento en el respeto a las comunidades y al entorno; bajo ningún concepto nuestra actividad busca vulnerar los recursos naturales del país. Muy por el contrario, el sector es un motor de oportunidades, infraestructura y desarrollo social en las zonas más remotas, operando bajo un marco de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) activa y tangible”, señala.

Agrega la comunicación: “El gremio rechaza las acciones aisladas que pretendan calificar de forma negativa a un sector posicionado como pilar de la economía nacional. Recientemente, la propia Comisión Europea propuso simplificar las normativas y excluir al cuero de las restricciones de la ley de deforestación (EUDR) lo cual demuestra que otras narrativas son ajenas a la realidad actual del país; por el contrario, estas representan una visión distorsionada que ignora el esfuerzo de miles de productores y trabajadores que cumplen con excelencia cada normativa”.

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“La industria en Paraguay no es solo un negocio, es un ecosistema de cumplimiento que ha invertido millones de dólares en tecnología y procesos para estar a la vanguardia global. Por ello, seguiremos defendiendo la integridad de nuestra cadena de valor y el prestigio de nuestra producción, asegurando a nuestros socios internacionales que adquirir productos paraguayos es adquirir calidad garantizada, ética laboral y compromiso ambiental probado”, concluye el comunicado.

Chaco, eje de crecimiento

Por otra parte, la CPC indicó que la evolución reciente de la población bovina en Paraguay evidencia una transformación en la distribución territorial del sector. Los datos muestran que tanto la Región Oriental como la Occidental se encuentran actualmente en una fase de ajuste del hato, aunque con trayectorias y tiempos distintos.

La Región Oriental alcanzó su punto máximo en 2014, con 8,67 millones de cabezas, y desde entonces presenta una tendencia descendente sostenida, ubicándose en torno a 7,0 millones en 2025. Esta reducción confirma que el ciclo de expansión basado en la incorporación de nuevas áreas, característico de la primera década del siglo, ha dado paso a una etapa de mayor madurez productiva.

Por su parte, la Región Occidental —principalmente el Chaco— registró su pico más reciente en 2020, con 6,67 millones de cabezas, y desde entonces también muestra una reducción, alcanzando 5,82 millones en 2025. Si bien su crecimiento histórico fue más dinámico, el comportamiento reciente refleja la incidencia de factores como sequías severas, ajustes en el ciclo ganadero y mayores niveles de extracción.

Fase de reducción

En conjunto, el país atraviesa una fase de reducción simultánea del stock en ambas regiones, lo que explica la diferencia respecto a los máximos históricos alcanzados en años anteriores. La principal diferencia radica en el momento en que se inicia este proceso: mientras la Región Oriental comenzó su ajuste hace más de una década, el Chaco lo hizo en años recientes.

Más allá de esta coyuntura, el análisis de largo plazo muestra una transformación estructural en la geografía productiva. Entre 2006 y 2025, el stock nacional pasó de 9,98 millones a 12,83 millones de cabezas, con un crecimiento promedio de 1,3 % anual. Sin embargo, este promedio esconde una dinámica territorial diferenciada, donde la expansión se concentra principalmente en la Región Occidental.

Los departamentos chaqueños Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay pasaron en conjunto de 3,67 millones a 5,82 millones de cabezas, con una tasa de crecimiento cercana al 2,5 % anual, superior al promedio nacional. En 2025, la Región Occidental representa el 45,4 % del hato nacional, acercándose a la participación de la Región Oriental (54,6 %).

Polos de expansión

Dentro del Chaco, el crecimiento no ha sido homogéneo. Departamentos como Alto Paraguay y Boquerón se consolidan como polos de expansión, con tasas de crecimiento elevadas y un fuerte aumento del stock. En contraste, Presidente Hayes, si bien mantiene la mayor participación individual, muestra una dinámica más estable, lo que sugiere una etapa de mayor consolidación.

En la Región Oriental, el crecimiento ha sido más moderado, con una tasa promedio de 0,6 % anual. Algunos departamentos muestran avances graduales asociados a mejoras en eficiencia productiva, mientras que otros presentan estancamiento o reducción del stock, en parte vinculados a la competencia con actividades agrícolas o procesos de urbanización.

Este comportamiento confirma una reconfiguración territorial del sector ganadero paraguayo. El crecimiento observado a nivel país se explica en gran medida por la expansión en el Chaco, mientras que la Región Oriental evidencia una estructura más madura, con menor margen para la expansión extensiva.

Tecnología y adaptación

En términos estratégicos, esta dinámica refuerza la necesidad de avanzar hacia un modelo de crecimiento basado en la productividad. A medida que se reducen las posibilidades de expansión territorial, el desarrollo del sector dependerá cada vez más de la mejora en los indicadores productivos, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de las capacidades de adaptación frente a condiciones climáticas y de mercado.

Comprender esta nueva configuración territorial resulta clave para anticipar los desafíos y oportunidades del sector. La consolidación del Chaco como eje de crecimiento y la transición de la Región Oriental hacia modelos más intensivos configuran un escenario en el que la eficiencia productiva será determinante para sostener la competitividad de la ganadería paraguaya en el largo plazo.

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