La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, expuso el peso determinante de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) en el mercado laboral paraguayo, así como los principales desafíos que enfrenta el sector, especialmente en materia de capital humano.

Actualmente, las Mipymes concentran el 77 % de la población ocupada, lo que equivale a cerca de 2,5 millones de trabajadores. Dentro de este segmento, las microempresas representan el 64 % del empleo, seguidas por las pequeñas (10 %) y medianas (más del 4 %), mientras que las grandes empresas abarcan el 13 % restante.

El país cuenta además con unas 450.000 unidades económicas registradas con RUC, un indicador que refleja avances en formalización, aunque todavía con brechas en términos de calidad del empleo.

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Desafíos en la calidad del empleo

La ministra señaló a La Nación/Nación Media que el mercado laboral presenta una marcada heterogeneidad. Mientras las empresas formales logran ofrecer condiciones como seguridad social y estabilidad, una parte importante de las micro y pequeñas unidades enfrenta limitaciones estructurales, lo que se traduce en ingresos por debajo del salario mínimo y menor previsibilidad laboral.

En ese sentido, subrayó que el desafío no pasa únicamente por generar más puestos de trabajo, sino por mejorar su calidad, lo que requiere avanzar en formalización y productividad de manera simultánea.

"La clave para mejorar la sostenibilidad es avanzar simultáneamente en formalización y aumento de la productividad", sostuvo Recalde. Foto: Archivo

Falta de talento, principal obstáculo para contratar

Uno de los puntos centrales es que la principal barrera para la contratación no está vinculada a impuestos o burocracia, sino a la falta de mano de obra calificada.

Según el Estudio de Tendencias del Mercado Laboral 2025, el 70 % de las empresas con dificultades para cubrir vacantes identifica la carencia de habilidades técnicas como el principal problema. A esto se suman la escasa experiencia previa y debilidades en habilidades blandas, como el compromiso y el trabajo en equipo.

Las expectativas salariales, en comparación, aparecen como un factor secundario frente a la falta de formación pertinente.

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Impacto en sectores clave

La escasez de perfiles calificados afecta con mayor intensidad a la industria, donde el 42,8 % de las empresas reporta dificultades para cubrir vacantes, principalmente en técnicos de nivel medio y operarios.

En el sector servicios, el 39,4 % de las empresas enfrenta problemas similares, con demanda de perfiles vinculados a análisis de datos, desarrollo de software y atención al cliente. En comercio, el 33,5 % de las dificultades se concentra en mandos medios y cargos de dirección.

Asimismo, sectores como el agro y el inmobiliario comienzan a evidenciar limitaciones derivadas de la falta de perfiles técnicos, lo que impacta en sus procesos productivos y en su capacidad de generar nuevos empleos.

Medidas y perspectivas

Para hacer frente a esta situación, el Ministerio de Trabajo impulsa el fortalecimiento de instituciones como el SNPP y el Sinafocal, además de avanzar en la reglamentación del Consejo Nacional de Educación y Trabajo, con el objetivo de alinear la formación con las necesidades del mercado.

De acuerdo con datos del primer trimestre de 2026, se registraron 117.000 nuevos ocupados, de los cuales más del 70 % corresponden a empleos formales, lo que muestra una evolución positiva en términos de generación de empleo.

No obstante, el diagnóstico oficial coincide en que el principal desafío sigue siendo cerrar la brecha de habilidades, en un contexto donde la demanda laboral crece, pero la oferta de talento no logra acompañar ese ritmo.

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