La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) analizó el modelo del complejo agroindustrial del Gran Rosario, en Argentina, con el objetivo de identificar oportunidades para fortalecer la competitividad del sector. La misión técnica estuvo encabezada por el presidente del gremio, Raúl Valdez, acompañado por los directores Juan Manuel Ferres y Javier Berea.
La delegación realizó un recorrido fluvial por el polo portuario San Lorenzo–San Martín–Timbúes, además de inspecciones técnicas a plantas industriales y terminales portuarias consideradas referentes a nivel regional, lo que permitió dimensionar el nivel de integración logística e industrial del complejo argentino, según detallaron.
“Paraguay enfrenta un desafío estratégico clave que es encontrar el equilibrio entre el crecimiento del procesamiento industrial capaz de capturar un mayor valor agregado y el de seguir siendo competitivo como proveedor confiable de soja para la región”, resaltó el titular del gremio.
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La comitiva estuvo acompañada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y el Viceministro de Industria, Javier Viveros, e incluyó el análisis de oportunidades y desafíos en mercados internacionales exigentes, como la Unión Europea y Asia, así como el impacto potencial del acuerdo UE–Mercosur en la competitividad regional.
Potencial de Paraguay
Valdez dijo que se logró dimensionar la magnitud de la competencia regional, pero ello también dio claridad sobre el potencial que tiene Paraguay si logra alinear su logística, su marco regulatorio y su estrategia agroindustrial. En ese sentido, remarcó que no se trata de optar por un modelo u otro, sino de optimizar ambos de manera estratégica.
“Estamos en un punto de inflexión. Paraguay tiene la oportunidad de dar el salto hacia una nueva era agroindustrial, transformando su producción en alimentos, energía y valor agregado con competitividad global”, enfatizó.
Igualmente, dijo que el sector privado proseguirá una agenda de desarrollo orientada a la industrialización, la generación de valor agregado y la inserción competitiva del Paraguay en los mercados globales, posicionándose como un actor clave en la construcción de una nueva etapa de desarrollo, basada en el fortalecimiento del eje agroindustrial y la expansión de las capacidades productivas del país.
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