El avance de la facturación electrónica en Paraguay comienza a ganar terreno en la economía, especialmente en el segmento de pequeños contribuyentes. Según explicó Hugo López, director general de Normalización, Modernización e Innovación de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), en conversación con La Nación/Nación Media, el sistema gratuito E-Kuatia’i busca reducir la informalidad, ampliar la base tributaria y facilitar el acceso a servicios financieros.

Desde la institución señalan que pueden acceder al sistema aquellos contribuyentes con bajo volumen de facturación y estructuras simples, como despensas, peluquerías o panaderías. Además, todo nuevo contribuyente es inicialmente categorizado como “pequeño”, lo que le permite incorporarse sin costo.

El proceso de adhesión está diseñado para ser accesible, solo requiere contar con RUC activo, obligaciones al día y acudir a la DNIT para obtener la firma electrónica. Posteriormente, el contribuyente solicita el timbrado electrónico a través del sistema Marangatu y ya puede emitir comprobantes digitales.

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Uno de los puntos principales, según López, es la baja barrera tecnológica. “Solo se necesita conexión a internet y un dispositivo básico como celular o computadora”, explicó. A esto se suman manuales, tutoriales y capacitaciones gratuitas que ofrece la institución.

Actualmente más de 34.000 contribuyentes ya emiten facturas electrónicas. Foto: Archivo

Ahorro de costos y mayor control

El sistema elimina gastos asociados a la impresión de facturas y reduce errores manuales, lo que mejora la eficiencia operativa de los pequeños negocios. También permite mayor trazabilidad de las operaciones y simplifica el cumplimiento tributario.

Además la digitalización de comprobantes genera un historial verificable de ingresos, lo que abre la puerta al financiamiento. “La facturación electrónica facilita la evaluación crediticia y mejora la inclusión financiera”, destacó López.

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Formalización y mayor recaudación

Desde la DNIT estiman que la masificación del sistema contribuirá a reducir la informalidad y ampliar la base tributaria. Actualmente, más de 34.000 contribuyentes ya emiten facturas electrónicas, de los cuales el 85 % corresponde a pequeños contribuyentes.

La proyección es alcanzar cerca de 60.000 emisores para finales de 2026, lo que representaría alrededor del 90 % del total de facturación en el país. En paralelo, los contribuyentes grandes y medianos deberán operar al 100% con facturación electrónica antes de fin de año, mientras que los proveedores del Estado ya están obligados a hacerlo.

Desafíos: resistencia y brecha digital

El principal desafío es la resistencia al cambio por parte de algunos contribuyentes acostumbrados al sistema tradicional. A esto se suma la brecha digital en zonas con acceso limitado a internet. Para enfrentar estos desafíos, la DNIT impulsa estrategias de inclusión digital progresiva, con capacitaciones, soporte técnico e interfaces simplificadas.

Camino hacia la obligatoriedad

Actualmente, el uso del sistema para pequeños contribuyentes es voluntario, pero forma parte de un proceso de masificación. López señaló que, a medida que aumente la adopción, se podrá avanzar hacia una obligatoriedad total.

En términos fiscales, el impacto esperado es en el mayor control, la reducción de la evasión y un incremento sostenido en la recaudación tributaria, en línea con una economía cada vez más formal y digitalizada.

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