El dólar se ubica hoy en G. 6.380 en el mercado minorista, uno de los niveles más bajos de los últimos 5 años. Sin embargo, al mismo tiempo, los precios de los combustibles han mostrado subas, lo que genera confusión entre los consumidores, que esperan que un dólar más barato se traduzca directamente en precios más bajos.

El economista Jorge Garicoche explicó a La Nación/Nación Media que esta relación no es directa y que el precio de los combustibles responde principalmente al comportamiento del petróleo en el mercado internacional.

En ese sentido, señaló que, aunque el dólar baje, si el petróleo sube, el efecto final puede ser un aumento en los precios locales. Por eso, el tipo de cambio es solo uno de los factores que inciden en la formación de precios.

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Otro punto clave que mencionó es el efecto de los inventarios. Las empresas importadoras no compran combustible al precio del día, sino que trabajan con stock adquirido previamente. Esto implica que el combustible que hoy se comercializa pudo haber sido importado cuando el dólar estaba más alto o en condiciones de mercado diferentes, lo que genera un retraso en la transmisión de los cambios en el tipo de cambio.

A esto se suman los costos logísticos, que incluyen transporte, almacenamiento y distribución. Estos costos no necesariamente bajan cuando cae el dólar e incluso pueden aumentar por factores externos, lo que limita la posibilidad de que una baja del tipo de cambio se refleje en el precio final.

Mercado local

Garicoche también hizo referencia a la estructura del mercado, señalando que en algunos sectores existe una menor presión competitiva. Esto hace que los precios tiendan a ajustarse más rápidamente cuando suben los costos, pero que bajen de forma más lenta cuando las condiciones mejoran.

El economista citó además el concepto conocido como “cohetes y plumas”, que describe cómo los precios suben rápidamente ante aumentos de costos, pero bajan lentamente cuando esos costos disminuyen. Este fenómeno se observa en distintos mercados y ayuda a entender por qué los ajustes no son simétricos.

Importación inflacionaria

Asimismo, explicó que Paraguay no solo importa productos, sino también inflación. Muchos bienes de consumo provienen de países como Argentina y Brasil, donde los precios han aumentado en los últimos años. Esto significa que, aunque el dólar local esté bajo, los productos ya llegan con un costo elevado desde origen.

“Incluso la producción nacional no está aislada de esta dinámica, ya que utiliza insumos importados que también están sujetos a estos factores externos, lo que termina impactando en los precios internos”, dijo.

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