Teniendo en cuenta la reciente iniciativa de un productor argentino que decidió incursionar en la comercialización de carne de burro en su país, desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) señalaron que se trata de una proteína de origen mamífero que desde el punto de vista técnico, es apta para el consumo humano, aunque con escasas probabilidades de consolidarse como un mercado en Paraguay.
Así lo indicó Mario Apodaca, vicepresidente primero del gremio, quien en contacto con La Nación/Nación Media explicó que las carnes provenientes bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y equinos hoy son las más apetecibles, aunque en países como Francia la proteína equina también es consumida.
No obstante, sostuvo que el desarrollo de un mercado específico para la carne de burro sería difícil en el país, principalmente por factores culturales y por la preferencia del consumidor hacia otras proteínas ya consolidadas, como la carne bovina, porcina, ovina y caprina, cuyas cadenas productivas están más desarrolladas y posicionadas tanto a nivel local como internacional.
“Seguramente el productor encontró ciertas ventajas en la producción animal, pero no creo que le alcance a la calidad de la carne bovina, pero puede ser tranquilamente consumida. Sin embargo, es una proteína roja más que se puede consumir”, aseguró.
Destacó que en Paraguay existe aún un amplio potencial de crecimiento en especies tradicionales como la carne porcina, así como en alternativas como la producción avícola y la piscicultura, que vienen ganando espacio en el mercado nacional. “Difícilmente se instale mientras que haya todavía mucho potencial en las diferentes carnes que existen. La carne porcina tiene todavía mucho espacio por crecer, la bovina acaparó el mercado”, acotó a LN/NM.
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Por último, consideró que su introducción comercial enfrentaría importantes barreras de aceptación, lo que además limitaría su viabilidad como producto de consumo masivo en el país, aunque no descartó que en el país se pueda estar consumiendo actualmente este tipo de carne, sin ningún tipo de control o identificación.
Caso en argentina
Recientemente en el vecino país, el productor rural de la localidad de Punta Tombo, Chubut, Julio Cittadini, lanzó un emprendimiento denominado “Burros Patagones”, con el que comenzó a comercializar cortes de carne de burro a unos 7.500 pesos el kilo, con el objetivo de romper tabúes en torno a su consumo y diversificar la producción en un contexto de crisis para el sector ganadero local.
Según el productor, la carne de burro posee características nutricionales y organolépticas similares a la carne vacuna, por lo que consideró que podría posicionarse en el mercado a medida que aumente su producción. Además, el emprendimiento contempla la posibilidad de expandirse hacia la exportación de ejiao, una gelatina obtenida del cuero de burro con creciente demanda en la medicina tradicional china.
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