En un escenario internacional cada vez más competitivo, Paraguay y Japón apuestan a profundizar una relación histórica que hoy busca dar un salto cualitativo hacia la inversión, la tecnología y el desarrollo industrial. Así lo expuso el embajador japonés Katsumi Itagaki durante una entrevista en el programa Tribuna, emitido por Paraguay TV, donde delineó los principales ejes de cooperación entre ambos países.

El diplomático recordó que este año se conmemoran 107 años de relaciones diplomáticas, así como nueve décadas de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses, un proceso que dejó una huella decisiva en el desarrollo económico y social del país. “Hoy existe una comunidad nikkei que ha contribuido significativamente al crecimiento del Paraguay”, afirmó.

La cooperación japonesa, que se extiende por casi 60 años, ha acompañado distintas etapas del desarrollo nacional, desde obras de infraestructura hasta el fortalecimiento del sistema sanitario y la formación técnica, con instituciones como el Servicio Nacional de Promoción Profesional.

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Sin embargo, el vínculo bilateral atraviesa hoy una fase de transformación. Japón busca posicionarse como socio clave en áreas de innovación, respaldando iniciativas como el desarrollo de tecnología espacial junto a la Agencia Espacial del Paraguay. Entre los proyectos más destacados figura el futuro lanzamiento del satélite GuaraníSat-2 y la capacitación de ingenieros paraguayos en disciplinas de alta especialización.

El uso de datos satelitales permitirá mejorar la productividad agrícola, gestionar riesgos y optimizar la logística”, explicó Itagaki, marcando el giro hacia una cooperación más intensiva en conocimiento.

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Más allá del agro

En el plano comercial, la relación sigue sustentándose en el intercambio de bienes tradicionales: Japón exporta principalmente maquinaria y vehículos, mientras Paraguay coloca productos como soja y sésamo. No obstante, el desafío, según el embajador, es avanzar hacia una mayor industrialización.

Paraguay está dando pasos hacia la manufactura, los servicios y el comercio. Queremos acompañar ese proceso”, sostuvo.

Este cambio de enfoque se vio reforzado por el creciente intercambio político de alto nivel y la participación del presidente Santiago Peña en escenarios internacionales como la Expo Osaka, que contribuyeron a reposicionar la imagen del país asiático como un socio con potencial más allá del sector primario.

Asociación estratégica

Uno de los hitos recientes es la elevación de la relación bilateral al rango de socios estratégicos, junto con el impulso a un acuerdo para la promoción y protección de inversiones. A esto se suman proyectos concretos, como mejoras en infraestructura vial y la flexibilización de visados para ciudadanos paraguayos, orientadas a dinamizar los intercambios académicos y culturales.

En paralelo, Japón intensifica su agenda de atracción de inversiones, con especial interés en empresas niponas instaladas en Brasil que podrían encontrar en Paraguay condiciones favorables para expandirse.

El país ofrece ventajas competitivas claras: una población joven, baja carga impositiva, energía abundante y un entorno propicio para el desarrollo industrial.

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Legado nikkei

En este proceso, la comunidad nikkei continúa siendo un puente fundamental. Itagaki rindió homenaje a los primeros inmigrantes que se asentaron en colonias como La Colmena o Pirapó, destacando su papel como base del entendimiento entre ambas naciones.

El diplomático amplió además el concepto de pertenencia, aludiendo a los llamados “nikkei de corazón”: personas que, sin ascendencia japonesa, mantienen un fuerte vínculo cultural con Japón.

Escenario de oportunidades

En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, Japón y Paraguay encuentran coincidencias en valores como la democracia, el Estado de Derecho y la apertura económica. Sobre esa base, ambos países buscan consolidar una alianza que trascienda lo histórico y se proyecte hacia el futuro.

La apuesta es clara: convertir una relación sólida en una plataforma para el desarrollo, la innovación y la generación de nuevas oportunidades económicas.

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