Las obras correspondientes a la Fase B de la Defensa Costera de Pilar avanzan no solo en términos de infraestructura, sino también en materia de inclusión laboral. En el desarrollo del sistema de alcantarillado sanitario y drenaje pluvial, se registra una participación femenina creciente en áreas operativas, técnicas y de gestión, marcando un cambio en un rubro tradicionalmente dominado por hombres.

Actualmente, las mujeres representan el 20 % de la fuerza laboral total del proyecto, porcentaje alineado con los estándares previstos en el Plan de Acción Ambiental, Social, Salud y Seguridad en el Trabajo impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Este enfoque no solo apunta a la ejecución eficiente de la obra, sino también a generar un impacto social positivo en la comunidad.

Entre el personal operativo se encuentra Fabiola Vázquez, quien cumple funciones como obrera en el área de instalación de cañerías cloacales. Sus tareas incluyen la compactación manual y mecánica de rellenos, la reparación de adoquines y el apoyo en la colocación de tuberías.

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Su presencia en el frente de obra refleja una transformación gradual en la dinámica del sector de la construcción, donde cada vez más mujeres asumen responsabilidades en campo”, destacan desde el MOPC.

Junto a ella, otras 19 trabajadoras se desempeñan en distintas áreas del proyecto, que abarcan gestión ambiental y social, soporte técnico e ingeniería. Esta integración fortalece el enfoque multidisciplinario de la obra y amplía las oportunidades de capacitación y profesionalización para mujeres de Pilar y del departamento de Ñeembucú.

Más allá del avance físico de la infraestructura, la incorporación de mano de obra femenina responde a políticas de promoción del empleo local impulsadas por el MOPC. El objetivo es que el impacto de la inversión pública no se limite a la mejora estructural, sino que también contribuya al desarrollo económico y social de la zona.

La ejecución de la Fase B está a cargo del Consorcio Sanitario Ñeembucú, integrado por LT S.A., Constructora Heisecke S.A. y Benito Roggio e Hijos S.A., con fiscalización de CIALPA S.A. y supervisión técnica del MOPC. La obra forma parte del sistema integral de defensa costera, clave para la protección de la ciudad y el fortalecimiento de los servicios básicos.

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