Por Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com
La ganadería paraguaya atraviesa por un momento de gran optimismo gracias a los buenos precios del ganado, que son favorables en la motivación del productor ganadero. La coyuntura genera un clima de confianza en el sector, que además cuenta con un compromiso con la sostenibilidad social y ambiental sin sacrificar la productividad, apuntando a una ganadería moderna y tecnificada.
En el espacio Hacedores LN, el viceministro de Ganadería, Marcelo González Ferreira, destacó que se apunta a una mayor previsibilidad en el precio del ganado, puesto que esto es clave para el buen panorama y que se generen nuevas inversiones. La dinámica actual no solo favorece la rentabilidad, sino que dinamiza la repoblación de los campos, e impacta positivamente en la generación de más puestos de trabajo, ayudando a reducir el índice de pobreza rural y fortaleciendo las economías locales.
¿Cómo ve actualmente la ganadería nacional?
La ganadería nacional pasa por unos momentos de motivación para el ganadero por los precios del ganado que se están alcanzando. El sector representa ingresos de importantes divisas para el país debido a que varios mercados están abiertos a recibir nuestro producto estrella.
Las auditorías de los mercados están saliendo bien, es un gran trabajo del sector oficial y del sector privado en conjunto, esto trae consigo una tranquilidad y motivación. En cuanto a pago del ganado, el productor está recibiendo al gancho 4 USD/kg por la categoría vaca y 4,40 USD/kg en la categoría novillo.
Tenemos que marcar que venimos de épocas en la que la sequía impactó y los precios tenían altibajos, subían pero luego volvían bajar, y esto afecta las previsiones a futuro.
Esperamos que podamos construir un ambiente de previsibilidad en la ganadería nacional, con un comportamiento regular de los precios y fortalecer a todos los actores de la cadena cárnica.
Para el mercado local, apuntamos a inversiones nuevas y fortalecer los mataderos, construir las estructuras necesarias para que sean más competitivas, permitiendo que el precio de la carne en el mercado interno y especialmente en el interior del país se siga manteniendo.
Cuando hay motivación para invertir hace que se reanuden inversiones en las ganaderas y en las estancias, tanto en infraestructura, trabajos de campo de contratistas que arreglan alambrados, corrales. Inversiones en genética de pasturas, la calidad del suelo y la fertilidad, obviamente también la genética del ganado en la que se vino invirtiendo, por eso cuando acompañan los precios y el clima es favorable, empiezan a tener un movimiento en la inversión.
Al moverse la economía en el interior vemos que todo esto impacta directamente en la reducción de la pobreza rural, y se contabilizan más puestos de trabajo, que a su vez ayuda al desarrollo de estas zonas del interior del país.
¿Cuál es su estilo de liderazgo dentro del Viceministerio que lleva adelante?
Vengo construyendo dentro del Viceministerio equipos de trabajo que son multidisciplinarios y que se hacen autogestiones. Tengo un liderazgo en el cual acompaño los trabajos como para impulsar al equipo y de esa manera crear capacidades en los recursos humanos, fundamentales para la institución.
También apoyo la formación, tanto a nivel nacional como las capacitaciones a nivel internacional. Así es que hoy se cuenta con un equipo capacitado y mantenemos la motivación de los funcionarios para que sean referentes en su sector.
Eso es algo que en lo personal vine buscando, traspasar también el liderazgo a los funcionarios en cada sector, con uno o dos referentes por cadenas. Hoy el viceministerio tiene referentes de la función pública en cada cadena, en el sector de la leche, carne de cerdo, aves, la piscicultura, la producción de miel, pequeños rumiantes.
Así, los actores que crean opinión pública saben a quién acudir y encuentran gente capacitada que pueda hablar de planes, de programas, números oficiales y de todo lo que significa fomentar un tipo de producción pecuaria.
¿Qué lo impulsó a involucrarse en el sector ganadero hasta llegar al Viceministerio?
Provengo de una familia que está relacionada con la pecuaria, con la producción. Desde pequeño acompañé las labores en el campo de mi padre. Mi papá también abraza la profesión veterinaria.
Poco a poco fue despertando en mí un interés genuino de trabajar con las vacas y en ese sentido tuve la oportunidad de estudiar Veterinaria en la Universidad Nacional de Asunción, también una maestría en Texas A&M University de Texas, Estados Unidos.
Ahí encontré profesores que me orientaron bastante hacia lo que necesita nuestro país. Eran personas que conocían Paraguay y realmente se necesita aquel profesional que todavía pueda dar respuestas convincentes al productor y acompañar la sostenibilidad en cuanto a la rentabilidad en la producción, ir perfeccionando todos estos sistemas.
Antes de llegar al Viceministerio estuve involucrado en un proyecto financiado por la Embajada de EE. UU., que se trataba de incorporar productores a las cadenas, tanto en la parte agrícola de pequeños cultivos y producción ganadera, lechera, para incorporar a lo que son todas las prácticas industriales.
Encontramos los modelos de centros de acopio, la formalización de los productores y eso me llevó a conectarme en reuniones con el sector público, y encontré como una oportunidad para servir al país, principalmente.
¿Cómo ve el rol actual de la ganadería en la economía paraguaya?
La ganadería es un pilar de nuestra economía, así como lo es la agricultura y como lo son nuestras ventas de energía. Un 75 % de nuestras divisas entran por ventas de producción que viene del campo, entre eso está la ganadería que representa aproximadamente un 17 % al 20 % anual.
Además, genera 350.000 empleos directos y servicios aledaños a la actividad ganadera. Por otro lado, lo que se refiere a la actividad lechera, dentro del país mueve alrededor de mil millones de dólares, nos estamos acercando a la producción de mil millones de litros de leche al año.
Soy un convencido de la importancia nutricional de los productos en la dieta diaria, varios ejemplos se tienen de países que han salido adelante por medio de una nutrición adecuada, de ahí la importancia del Programa Hambre Cero para esta nueva generación de escolares.
¿Qué desafíos considera que son prioritarios para el desarrollo del sector ganadero en el país?
Tenemos desafíos importantes para mantener una previsibilidad dentro del desarrollo a largo plazo de políticas, tanto políticas de agregado de valor, calidad, previsibilidad de transmisión de precios, y mano de obra calificada en la ganadería.
El ministerio hace un fomento para que se fortalezcan ciertas cadenas que aún no llegaron a un nivel industrial, alentar a que las familias entren dentro de esa cadena de valor, ese también es un desafío.
Igualmente, mantener y seguir mejorando todas las políticas públicas que venimos trabajando en mesas sectoriales con todos los actores principales que son, en este caso, el sector privado y los productores.
¿Qué medidas están implementando para mejorar la productividad sin comprometer la sostenibilidad?
Paraguay es un país que data de muchos años con leyes importantes que hablan de cuidar los recursos naturales, hablamos ya de la década de los 80. Luego, en el 2004 sale la ley de deforestación cero para cuidar los bosques en la Región Oriental.
La Región Occidental cuenta también con un plan de desarrollo sostenible, una ley especial en la cual un buen porcentaje, entre 40 y 45 % de la cobertura boscosa debe ser preservada, con el fin de cuidar la biodiversidad animal y vegetal. Entonces, en ese sentido el país tiene leyes muy claras de cuidado a sus recursos naturales.
Tenemos el recurso agua que constantemente estamos monitoreando, como utilizar racionalmente para la producción. Ese es el esfuerzo que se lleva adelante desde el Gobierno, de seguir fortaleciendo las instituciones.
El país cuenta con un 42 % de cobertura boscosa en el país, nada más está por delante nuestro Brasil con arriba del 60 %, eso por el territorio amazónico. También tenemos buenas prácticas en la agricultura que vienen ya de hace 30 años atrás, que son la de siembra directa, adoptada en un 90 % de los cultivos intensivos, una técnica para mantener la fertilidad del suelo.
¿Cómo se trabaja para diversificar mercados y mejorar estándares de calidad y trazabilidad?
Trabajamos para que se pueda alcanzar todo el potencial que tiene el país en cuanto a producción de alimentos, lo que agrega valor dentro de un rubro es la calidad. Mostrar que somos un país que respeta todas sus legislaciones internas, que nuestros productos son confiables.
Los países buscan alimentos inocuos y seguros, los países serios nos auditan antes de llevar alimentos para su población. En ese sentido, nosotros estamos con el desafío de homogeneizar la calidad de nuestros productos, mantener la inocuidad, la parte sanitaria, de esta manera seguir construyendo una buena imagen país a través de nuestros productos, y lo que estamos logrando con el reconocimiento de países exigentes.
¿Cómo ve la situación de la ganadería menor y cuál es el potencial que tiene?
La ganadería menor viene ganando terreno principalmente en la parte genética, mirando el ganado lanar y también a los caprinos que vienen con adelanto formidable en mejoramiento genético.
El desafío que tenemos hoy es incrementar la cantidad de fincas que produzcan comercialmente corderos, esto nos daría un mayor volumen de oferta de carne de calidad y satisfacer los pedidos en el mercado local e internacional.
Gracias al fomento del rubro existen restaurantes que tienen en su menú y necesitan el producto de manera constante, se necesitan áreas importantes que produzcan de manera comercial para tener disponibilidad de corderos, esto utilizando la genética que los cabañeros ya desarrollaron.
¿Qué tecnologías o prácticas innovadoras están impulsando para hacer la ganadería más eficiente y sostenible?
Estamos innovando desde el Gobierno en todo lo que hace al sistema de análisis de datos, en qué zonas estamos teniendo diferentes tipos de producción. Con el censo agropecuario tecnológico que llevó adelante el MAG podemos sacar mapas de producción que son muy importantes a la hora de decidir las políticas públicas.
Tenemos programas que se basan en la innovación, como llevar genética a través de inseminaciones artificiales a los productores de mediana escala. Ahí vemos un salto enorme de productividad, tanto en porcentaje de preñez, porcentaje de marcación, pasan prácticamente de un 35 % a un 55% de marcación, que económicamente es un salto enorme para la familia.
El MAG a la fecha está muy cerca de llegar a los 200 tractores entregados a productores de escala familiar, tractores con sus respectivos implementos de tecnología para tener siembras directas, para hacer incorporaciones de materia verde dentro del suelo y recuperar el pH. Es un enfoque directo del ministro Carlos Giménez poder llevar estas tecnologías a las familias productoras.
En cuanto a la vacunación contra la fiebre aftosa, ¿cuál es la postura de la institución?
Tenemos una trayectoria de trabajar con el modelo de mesas sectoriales, cuando se presenta un tema que es de interés o delicado, apostamos al diálogo abierto, consultamos a los productores, y sus posiciones son tenidas en cuenta, debido a que esas consideraciones pesan de igual manera que la opinión de los demás actores de la cadena a la hora de tomar grandes decisiones.
Nuestra responsabilidad es articular el diálogo y canalizar las preocupaciones, están preocupados por los riesgos y nos señalan en diversos espacios públicos. Estamos en conversación constante con el servicio veterinario oficial en cuanto a este tema, deseamos que todos estemos convencidos debido a que realmente es una decisión importante para el país.
Tenemos una posición institucional que va del lado de tener un consenso en vacunar aún por un tiempo establecido y que esto permita fortalecernos y prepararnos para una decisión en el momento que todos los actores estén de acuerdo y juntos en el compromiso que se asume con el país.
Es un tema delicado, trascendental. Se trata de asegurar todo lo que ya vinimos construyendo, entonces el ministro Carlos Giménez está escuchando a todos los productores, nosotros como Viceministerio estamos escuchando también las opiniones y de esta manera se está construyendo una decisión.
Tenemos como meta definir este en el corto plazo, unos meses, a fin de seguir trabajando y avanzando en otros temas que hacen a la ganadería.
¿Cuál es su opinión acerca del reglamento 1115 de la Unión Europea?
Venimos trabajando en forma articulada. Cuando este reglamento se presentó hemos pedido tiempo y se dio desde la comunidad europea el tiempo para analizar. Ellos aplazaron por un año la implementación. Nosotros estamos trabajando en adecuarnos porque realmente el nuestro es un país sostenible, tenemos como demostrarlo, y deseamos estar en los mercados importantes, solamente que también miramos que todas estas reglamentaciones no impacten en nuestra competitividad agregando costos innecesarios que resulten en productos con costos más elevados para todos.
Paraguay está inmerso dentro de una economía internacional, así es que se sigue participando, pero también el país coloca sus condicionamientos de como ir avanzando en estos temas y lo que menos queremos es que esto se convierta en una medida pararancelaria, porque existe el riesgo de que pueda convertirse o ser tomado por otros países como medida pararancelaria y que nos vayan limitando el acceso a los mercados.
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Ficha técnica
- Doctor en Ciencias Veterinarias por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
- Cursó estudios de post grado en los EE. UU.
- Obtuvo su Maestría en Animal Science, Texas A & M University, de EE. UU.
- Se especializó en Animal Agriculture for Sustainable Rural Development, en Obihiro University of Agriculture and Veterinary Medicine, de Japón.
- Se desempeñó como consultor para organismos internacionales.
- Socio fundador de la Red de Líderes para un Paraguay competitivo.