- AFP.
Los primeros toques de queda entraron en vigor ayer por la noche en varias ciudades de Francia, mientras que el gobierno, sometido a una lluvia de críticas provenientes de todos los sectores políticos, reafirma su promesa de firmeza en la respuesta penal contra los autores de los recientes saqueos y actos de violencia.
Francia sigue conmocionada por las escenas de caos vividas el sábado y, en menor medida, el domingo por la noche, cuando manifestantes encapuchados saquearon cientos de tiendas y prendieron fuego al ayuntamiento de Limoges.