El triste incidente en la escuela Silver Rail dejó 4 muertos luego de que un joven abriera fuego contra los alumnos.
- AFP
Kristen Vanetsky y su familia se mudaron a Bend, Oregón, tras un tiroteo en su vecindario en Nuevo México, y eligieron la escuela Silver Rail para su nieto por considerarla segura. Pero su mundo se vino abajo el jueves cuando un adolescente de 16 años entró en la escuela y abrió fuego matando a tres niños y a un profesor, e hiriendo a otro niño y a otro educador, antes de ser abatido por un hombre que portaba un arma y estaba en el lugar. “Esto es impensable”, dijo a AFP Vanetsky sentada frente a la escuela la mañana de este viernes.
La tragedia del jueves en Bend, ciudad de unos 100.000 habitantes en la región central de Oregón, es uno de los 371 tiroteos ocurridos este año en Estados Unidos, de acuerdo con cifras del Gun Archive Violence, que compila estadísticas de estos casos. “No hay adonde ir, no puedes huir de esto. Los tiroteos simplemente no acaban”, dijo Vanetsky, quien aún no asimila la tragedia en la escuela de su nieto.
Si bien está agradecida por las acciones del hombre que abrió fuego contra el tirador, percibe una contradicción que desnuda el debate a favor y en contra de las armas en Estados Unidos.
“Es tan extraño, ¿cierto? Porque el problema son los tiroteos en las escuelas, y no fue mayor gracias a un arma. Es terrible, porque ahora esa persona, por el resto de su vida, tendrá que vivir con el hecho de que le disparó a un adolescente de 16 años para salvarle la vida a un montón de otros niños”, dijo. Las autoridades no ofrecían aun detalles aún sobre cuál sería la motivación del atacante, o la conexión con la escuela, pero detallaron de que utilizó un arma larga.

