Damnificados del terremoto de magnitud 7,7 piden agilizar ayuda que se empezó a distribuir con dificultad.
- AFP.
Damnificados del sismo de magnitud 7,7 que provocó una treintena de heridos y graves daños a infraestructuras en el centro de Panamá esperaban este domingo que se agilice la ayuda humanitaria, que el Gobierno empezó a distribuir con dificultad en zonas remotas.
Cientos de personas cuyas viviendas colapsaron o quedaron parcialmente destruidas permanecen a la intemperie, dos días después del potente movimiento telúrico que afectó principalmente comunidades de las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas, según reportes de protección civil y la prensa local.
“Estamos en una situación crítica, queremos la ayuda de las autoridades, que no nos abandonen por favor”, dijo al canal Telemetro Ciprián González, habitante de Torio, una localidad costera de Veraguas, donde según reportes de protección civil se cayeron 40 casas, entre ellas la suya.
El sismo, que se sintió con intensidad en la capital panameña de rascacielos –donde generó pánico y la evacuación de edificios–, destruyó escuelas, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras en el centro del país.

