La isla se abre a la economía de mercado bajo la presión de Estados Unidos.
- AFP.
La red de bodegas donde los cubanos compraron por décadas a precios subsidiados con la libreta de abastecimiento o cartilla, está siendo desmantelada poco a poco justo cuando la isla se abre a la economía de mercado bajo la presión de Estados Unidos.
La AFP recorrió ayer lunes varios puntos de La Habana y encontró bodegas cerradas o en su lugar mercados de barrio, una iniciativa impulsada por el gobierno dentro de su plan para reformar el modelo estatista.
En los últimos días los cubanos no han podido adquirir nada a través de la libreta, sin que el gobierno reconozca abiertamente su salida de circulación. “Queramos o no entenderlo, la están enterrando (la bodega)”, declaró a la AFP Paula Sonia Santiago, de 64 años, en el barrio habanero del Cerro. “Es un cambio total”, afirmó. “El cubano se siente mal, porque no estamos acostumbrados” a sobrevivir sin estos subsidios, señala.
El sistema de las bodegas y de la libreta fue implantado por Fidel Castro en 1963, ante la escasez de alimentos que el gobierno comunista atribuyó al embargo que Washington acaba de imponer a la isla.
Este embargo sigue vigente y ha sido reforzado por el gobierno de Donald Trump con un embargo petrolero de facto desde enero, lo que ha sumido a la isla en una profunda crisis.
A mediados de junio, al anunciar la privatización de sectores enteros de la economía, el primer ministro, Manuel Marrero, reiteró la voluntad del gobierno de reformar la “libreta”.

