Nueva Delhi busca ir del comercio a la inversión y a través de iniciativas como Invest India ofrece respaldo para que empresas latinoamericanas se instalen y crezcan.

Por Richard Moreira

India quiere cambiar la naturaleza de su vínculo económico con América Latina, es por ellos que ade­más de profundizar el comer­cio, el gigante asiático busca atraer empresas y capitales de la región para que se ins­talen, produzcan y amplíen sus operaciones en su territo­rio. Para facilitar ese desem­barco, ofrece a los inversores extranjeros una estructura estatal de acompañamiento denominada Invest India.

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En un encuentro realizado recientemente con periodis­tas de América latina, auto­ridades y directivos de la agencia explicaron cómo fun­ciona esta entidad. La agen­cia trabaja como un espacio de contacto entre el capital extranjero y las autorida­des indias, tanto el gobierno central como estatal. Su tarea comienza antes de la instala­ción y puede incluir la defi­nición de la estrategia de entrada al mercado, la bús­queda de una ubicación para el proyecto y la orientación sobre los procedimientos regulatorios y burocráticos.

La propuesta tiene un ele­mento que busca reducir una de las principales barreras para una empresa que ana­liza ingresar a un mercado extranjero: el acompaña­miento de Invest India es gra­tuito. La asistencia tampoco termina con la instalación. La agencia ofrece seguimiento posterior para empresas que ya están operando y quieren ampliar sus negocios.

El objetivo es que la inversión extranjera no llegue sola­mente para vender en India, sino que pueda integrarse a su creciente estructura pro­ductiva, según indicaron sus autoridades. En la presenta­ción dirigida a los periodis­tas se señalaron oportunida­des en energías renovables, industria automotriz, quími­cos, bienes de capital y tecno­logía, incluida la inteligencia artificial. También se puso el foco en la industria farma­céutica, uno de los sectores en los que India tiene una fuerte presencia internacio­nal, y que comprende a Lati­noamérica como uno de sus mercados emergentes, ade­más del este de Asia.

EL DESARROLLO PARA 2047

La estrategia está vinculada con la transformación econó­mica que India proyecta para las próximas décadas. Su hoja de ruta pretende convertir al país en el año 1947 en una economía desarrollada, con mayor capacidad manufactu­rera, crecimiento de las expor­taciones e infraestructura de escala mundial.

Para alcanzar ese objetivo, el Gobierno impulsa programas destinados a mejorar la compe­titividad y atraer inversiones. Entre ellos se encuentran ini­ciativas para mejorar la conec­tividad y reducir costos logísti­cos, incentivos vinculados a la producción y una misión desti­nada al desarrollo de la indus­tria de semiconductores.

Bajo esa premisa es que la inversión extranjera ocupa un lugar relevante para la India. La apuesta del sector público y del privado es que la venida de compañías extranjeras genere empleos, incorpore tecnología y contribuya al crecimiento de las exportaciones, mientras las empresas encuentran un mercado de gran dimensión y una plataforma para desarro­llar sus negocios. En este esce­nario, América Latina apa­rece dentro de esa búsqueda, de hecho ya está presente en varios rubros como la farma­céutica. Durante la presenta­ción se mencionaron opor­tunidades para compañías de Colombia, Chile y otros países de la región. El inte­rés ya tiene al menos un caso concreto: Invest India está trabajando con una empresa chilena para establecer ope­raciones en el país.

El dato marca una diferen­cia respecto de una relación basada exclusivamente en el intercambio comercial. India no solo está mirando qué puede comprar o vender en América Latina; también está mirando qué empresas latinoamericanas puede atraer hacia su propio mer­cado. Para las compañías de la región, esto abre una posibili­dad distinta: utilizar India no únicamente como destino de exportación, sino como base para invertir, fabricar y even­tualmente acceder desde allí a otros mercados.

La puerta de entrada que ofrece Invest India pre­tende facilitar ese proceso, pues una empresa que analice instalarse puede recibir asis­tencia para identificar opor­tunidades, seleccionar una locación, entender el marco regulatorio y avanzar en los trámites necesarios para comenzar a operar.

OPORTUNIDADES PARA EL PARAGUAY

La oportunidad también puede ser relevante para Paraguay, aunque la pre­sentación no identificó pro­yectos paraguayos concre­tos, a pesar de que existe un memorándum de entendi­miento en materia minera, que podría llevar a otro nivel el vínculo entre los dos paí­ses, de confirmarse reservas de tierras raras, entre otros.

El desafío para las empre­sas paraguayas sería deter­minar qué sectores pue­den aprovechar mejor esta apertura y si existen con­diciones para establecer alianzas, inversiones o pro­cesos productivos vincula­dos al mercado indio. Hoy, el Paraguay exporta aceite de soja en buena cantidad, insumo que ingresa a un pro­ceso de industrialización en el gigante asiático.

La relación con América Latina puede empezar a jugar en dos direcciones. Por un lado, India necesita recursos y productos de la región; por otro, quiere que sus empresas encuentren en India un lugar para invertir y crecer.

La oportunidad para este vín­culo entre India y la región está planteada. Ahora la cuestión pasa por saber qué empresas latinoamericanas estarán dispuestas a cruzar esa puerta. Y también de qué manera el Paraguay puede aprovechar esta apertura con una de las economías más prósperas a nivel mundial.

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