Los hutíes de Yemen reivindicaron ayer los ataques contra “sitios sensibles” en Riad, la primera ofensiva desde que se reactivó el conflicto en Oriente Medio contra la capital saudita, donde se produjeron explosiones y un incendio cerca del aeropuerto.
En las últimas semanas, el movimiento proiraní, que controla buena parte de Yemen, lleva a cabo una ofensiva relámpago con la que ha tomado amplias extensiones de territorio al gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudita.
Los bombardeos sauditas contra las posiciones hutíes no consiguieron frenar su avance por todo el litoral yemenita en el mar Rojo, que les permite controlar el estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
Este paso conecta Asia y Europa a través del canal de Suez y se convirtió en la principal vía de exportación del petróleo saudita desde el cierre por parte de Irán del estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, dijo en Telegram que el ataque, llevado a cabo con “una gran cantidad de misiles balísticos y de crucero y drones”, fue “en respuesta a los intentos criminales del enemigo saudita de atacar la capital, Saná”

