Pescadores bloquearon ayer la entrada a dos puertos en Francia en protesta por el aumento de los precios del carburante vinculado a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
- AFP.
Las acciones a lo largo de la costa mediterránea para impedir el acceso a los puertos de Niza y Sète, y a un depósito en Frontignan, se producen mientras los precios de la gasolina en las estaciones francesas se acercan a un máximo histórico.
El precio del diésel, el carburante más utilizado en el país, superó el jueves los 2,37 euros por litro (2,72 dólares), quedándose justo por debajo de su récord de 2,38, según un análisis de AFP a partir de datos del gobierno. “Realmente estamos hartos”, declaró en Niza el pescador Tony Dalmasso, que participaba en la protesta.
“El precio del diésel fue simplemente la gota que colmó el vaso”, abundó Pierre Palumbo en Frontignan, tras mencionar otras preocupaciones clave, como los límites de captura del atún rojo y las nuevas normas para la pesca de anguilas. Luego de más de seis horas de reunión, la ministra de Pesca, Catherine Chabaud, anunció que los pescadores se comprometieron “a levantar los bloqueos”, a cambio de que las ayudas que reciban sigan la variación de precios.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, había dicho el miércoles que el gobierno aumentaría al máximo autorizado por las normas de la Unión Europea (UE) las subvenciones al carburante para el sector pesquero, pero la medida no había logrado apaciguar la ira.

