Alrededor del mundo crece el malestar por el aumento de los precios de los combustibles.
- AFP.
El presidente estadounidense, Donald Trump, no es el único que se queja del aumento del precio del diésel: de Francia a Siria, pasando por Guatemala y Bolivia, crece en todo el mundo el malestar por la drástica subida de los carburantes.
En Guatemala, dos policías fueron heridos de bala la semana pasada en un enfrentamiento con manifestantes por el alza del precio de los combustibles; mientras que, en el sur de Francia, cientos de pescadores bloquearon durante varios días depósitos de petróleo y afirman que, aunque levantaron los piquetes ayer miércoles, mantendrán “la presión”.
En Estados Unidos, el diésel registró el martes un nuevo récord de 6,27 dólares por galón (3,78 litros), como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y los ataques ucranianos contra refinerías rusas. En Siria, las manifestaciones se multiplican desde hace varios días.
En la ciudad de Qamishli, de mayoría kurda, cientos de personas marcharon el martes portando pancartas con los lemas “¡No a la política del hambre!”, “¡No a la subida de los precios de los carburantes!” y “¡Protejan los medios de subsistencia del pueblo!”. Cientos de campesinos se manifestaron a principios de este mes en Cochabamba, en Bolivia, contra un decreto que duplicó el precio del diésel para determinadas categorías. El precio pasó de 0,8 a 1,5 dólares por litro de diésel para los consumidores que compran grandes cantidades, entre ellos los productores agrícolas.

