Cientos de personas duermen en la calle, en carpas o albergues un mes después del devastador terremoto en el que murieron más 330 personas y miles de edificios se derrumbaron.
- AFP
Fanery Andrade duerme en una carpa en un parque con su familia después de que su casa quedara reducida a escombros, mientras espera que lleguen las ayudas del Gobierno.
“Aún estamos acá porque está difícil los arriendos, hemos mirado, son costosísimos, los subieron por las nubes”, dice la vendedora ambulante de 41 años. El sismo de magnitud 7,4 que golpeó el oeste de Colombia derribó colegios, hospitales y miles de edificios. Las pérdidas fueron estimadas en 9.500 millones de dólares. La reconstrucción tomará años.
El presidente Abelardo de la Espriella, que juramentó tres días antes del terremoto, anunció subsidios para alquiler por 285 dólares durante tres meses a las personas afectadas. Pero varios damnificados aseguran que aún no recibieron la ayuda gubernamental. Muchos como Francia Elena Vásquez se las ingenian para salir adelante.

