Familiares de presos políticos denunciaron que decenas de reclusos de la temida cárcel Rodeo I fueron trasladados a otras prisiones de manera arbitraria y sin notificación alguna.
- AFP.
Familiares de presos políticos denunciaron ayer ante la Defensoría del Pueblo de Venezuela que decenas de reclusos de la temida cárcel Rodeo I fueron trasladados a otras prisiones de manera arbitraria y sin notificación alguna.
Las familias dicen que autobuses repletos de prisioneros salieron desde la semana pasada de Rodeo I, una temida prisión en la periferia de Caracas, hacia destinos desconocidos.
En vez de los traslados, estas familias esperaban que sus allegados estuvieran entre los presos políticos que el gobierno interino prometió liberar en agosto.
“Para mí fue horrible esto. Nosotros estamos esperando la libertad, no el traslado”, dijo Marilú Novoa, madre de Jhofre Ibrahim Vargas, un agente del servicio de inteligencia (Sebin) que fue trasladado de Rodeo I a la cárcel Yare II, a unos 70 kilómetros de Caracas.
“Me dio como una crisis, porque sale de un infierno para meterse a otro”, dijo durante la protesta frente a la Defensoría del Pueblo.
La oenegé Foro Penal contabiliza unos 94 traslados desde Rodeo I desde el miércoles pasado, pero no ha verificado el destino de todos los prisioneros.

