Las estimaciones hasta ayer eran de unos 1.400 desaparecidos tras las inundaciones y deslizamientos.
- AFP.
Equipos de rescate buscaban ayer jueves a al menos 1.468 desaparecidos en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet, tras las repentinas inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron al menos 392 muertos y pueblos enteros arrasados.
Más de 24 horas después de la catástrofe, un experto advirtió del riesgo de nuevas inundaciones después de que una crecida de una fuerza arrolladora similar a la de un tsunami arrasó pueblos enteros, se tragara casas y derribara puentes y represas.
Un aterrador video de vigilancia tomado desde el lado chino muestra cómo, el miércoles por la mañana, un torrente de lodo y escombros engulle un edificio de varios pisos mientras decenas de personas corren para salvar sus vidas. Las autoridades de Nepal recuperaron los cuerpos de 389 personas y hay 910 desaparecidos, incluyendo 517 turistas extranjeros.
Del lado chino, en la región del Tíbet, donde está vetado el acceso a la prensa extranjera, los medios estatales reportaron tres muertos por el desastre causado por “aludes de lodo” en el paso fronterizo de Gyirong e informaron que hay 558 personas desaparecidas, incluidos 260 extranjeros.
El destructivo torrente de agua y lodo fue provocado por el derrumbe parcial de un glaciar, de tal violencia que fue registrado como un “evento sísmico” de magnitud 5,2, según explicó el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).
Los científicos afirman que el cambio climático provoca el derretimiento de los glaciares en todo el mundo, lo que aumenta el riesgo de inundaciones.
La riada barrió en Nepal el valle del río Trishuli, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, y el valle del Bhote Koshi, al este de la capital.

