Hasta ahora el balance de víctimas es de 273 muertos y más de 3.800 heridos, además de 377 desaparecidos.
- AFP.
El plazo de 72 horas consideradas decisivas para hallar supervivientes tras el mortífero terremoto en Colombia llegó a su fin ayer mientras rescatistas aceleran la búsqueda de cientos de desaparecidos.
Las maquinarias pesadas empezaron a remover escombros en lugares donde se descarta que haya supervivientes del sismo de magnitud 7,4 ocurrido el lunes y que destruyó edificios, hospitales y escuelas en distintas zonas del oeste del país.
El balance de víctimas es de 273 muertos y más de 3.800 heridos. Además, se cuentan 377 desaparecidos, según la unidad de atención a desastres. Voluntarios y socorristas expertos aceleran el ritmo y trabajan con sus propias manos en busca de cualquier signo de vida.
“No se pierde la esperanza (...). La gente yo creo que tiene su fuerza de voluntad para durar varios días allá abajo”, estimó Diego Sandoval, un voluntario de 22 años, cerca de donde se cree haber escuchado ruido dentro de un ascensor en Pereira, una de las ciudades más afectadas.
Los grupos de rescatistas trabajan sin cesar, pese a que en las zonas más críticas ya se siente el olor a putrefacción.
SOLIDARIDAD
La solidaridad ha aliviado las arduas jornadas de búsqueda y mitigan la escasez. Miles llegan con agua, comida y medicamentos a los barrios afectados.
Pero decenas de réplicas y los daños estructurales complican las labores de rescate. Según cifras oficiales, más de 11.000 viviendas han quedado destruidas y miles de familias se encuentran sin hogar.

