A los 80 años, Lula va por un último mandato en Brasil, en medio de polémicas con Argentina y recientemente con Paraguay por declaraciones agraviantes.
- AFP.
A los 80 años, el presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva se declaró ayer domingo “muy entero” al oficializar su candidatura a un cuarto y último mandato en las elecciones de octubre, sobre las que se cierne la sombra de Donald Trump.
Lula fue proclamado candidato durante una convención de su Partido de los Trabajadores (PT) en São Paulo, corazón económico de la primera potencia latinoamericana.
“Quiero luchar contra la vejez, (...) no quiero andar arrastrando las piernas”, dijo frente a unos tres mil seguidores que entonaron la canción “Lula, guerrero del pueblo brasileño”, alzaron carteles con inscripciones como “Brasil no se entrega” y desplegaron una gran bandera nacional.
De regreso al poder en 2023 tras sus dos primeros gobiernos (2003-2010), el exobrero y líder sindical enfrentará al candidato derechista Flávio Bolsonaro, de 45 años. El senador Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por un intento de golpe de Estado en 2022.
La campaña se abre en medio de tensiones con el gobierno de Trump, aliado de los Bolsonaro y quien ha apoyado a varios candidatos victoriosos en América Latina. Lula no mencionó a su par estadounidense en su discurso, que brindó vestido con una camisa informal y un sombrero panamá que ha usado con frecuencia en los últimos meses. Pero el acto estuvo cargado de alusiones a la defensa de la soberanía y la pelea contra el “intervencionismo” extranjero.

