El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, cuyo control Teherán busca desde el inicio del conflicto, sigue siendo muy limitado.
Los precios del petróleo se desplomaron ayer tras un fin de semana marcado por una pausa en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, y empujados por la reacción de los inversionistas frente al optimismo de Donald Trump respecto a las negociaciones con Teherán.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en setiembre, se hundía un 8,70 %, hasta 88,36 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en el mismo mes, cayó un 7,50 %, hasta 82,61 dólares.
No se han reportado intercambio de bombardeos entre Estados Unidos e Irán desde el sábado, al término de dos semanas de violentos ataques. Sin embargo, Arabia Saudita, aliada de Washington, afirmó ayer haber interceptado un ataque de drones lanzado desde Irak por grupos proiraníes.
“BUENAS PROBABILIDADES”
A su vez, Trump dijo que había “buenas probabilidades” de llegar a un acuerdo con Teherán. Algo que refuerza la dinámica a la baja del crudo, señaló Marc Chandler, analista de Bannockburn Capital Markets.
Los inversionistas también se muestran tranquilos por el impacto menor de lo esperado de las acciones de los rebeldes hutíes de Yemen en el mar Rojo, según Gregory Brew, de Eurasia Group.
Si bien los hutíes han impuesto un bloqueo de los puertos sauditas y anunciaron ayer ataques contra infraestructuras petroleras del país, “los envíos de petróleo no saudita continúan, y algunos buques vinculados a China que transportan petróleo saudita han pasado sin incidentes”, agregó.

