El arancel del 25 % a llega tras una investigación de Estados Unidos sobre prácticas comerciales desleales.
- AFP
El nuevo arancel estadounidense dirigido a Brasil entró en vigor ayer miércoles, mientras otros socios comerciales de Washington se preparan para una nueva ronda de gravámenes ante el vencimiento esta semana de las medidas arancelarias globales temporales impuestas por el presidente Donald Trump.
El arancel del 25 % a Brasil llega tras una investigación de Estados Unidos, que acusó al gigante latinoamericano de prácticas comerciales desleales. Esto ha suscitado fuertes críticas, aunque el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, dijo en una rueda de prensa el martes que Brasil buscará resolver el problema mediante negociaciones en lugar de recurrir a represalias.
Varios productos como la carne de res, el café y las piezas de aviones quedarán exentos del gravamen, y aproximadamente la mitad de las exportaciones de Brasil a Estados Unidos seguirán libres de aranceles, estima Valentina Sader, del centro de estudios Atlantic Council. No obstante, la medida llega en momentos en que Trump renueva su apuesta por utilizar los aranceles como herramienta de presión, lo que despierta temores de represalias y mayores tensiones.
Washington podría estar “utilizando a Brasil como ejemplo para enviar un mensaje más amplio sobre sus prioridades y su enfoque de negociación”, dijo Sader a la AFP. Si bien la Corte Suprema de Estados Unidos anuló muchos de los aranceles de Trump en febrero, asestando un golpe a su capacidad de imponer nuevos gravámenes a discreción, Washington ha avanzado en la reconstrucción de su agenda comercial recurriendo a otros poderes.

