El Paraguay se suma a las labores de rescate con el envío de un contingente de militares altamente capacitados en operaciones complejas de búsqueda y rescate.
- AFP
Un hombre y su hijo adolescente fueron rescatados en La Guaira ayer de entre los escombros por socorristas internacionales, a casi cuatro días del doble sismo que golpeó con fuerza Venezuela y ha dejado casi 1.500 muertos.
Visiblemente cansados y aún en estado de shock, el padre y el menor fueron extraídos de un amasijo de cemento y otros materiales por rescatistas franceses y estadounidenses, en una zona playera de Caraballeda, a unos 40 kilómetros de Caracas.
Dos potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 azotaron Venezuela el miércoles, dejando devastación y muerte, especialmente en esta zona vecina de Caracas, constituyéndose en los más fuertes y devastadores jamás registrados en América Latina.
EXTRACCIÓN
El menor fue extraído primero con el cuerpo lleno de polvo, sangre en la rodilla y una mano vendada.
Él y su padre estaban con el torso y las piernas desnudos, cubiertos apenas por un trozo de tela. Los bajaron de la montaña de hormigón acostados en una lona azul, atendidos con una bolsa de suero y una sonda, primero el joven y luego su padre.
Quedaron sepultados bajo una edificación en una playa de Caraballeda, en La Guaira, un estado vecino de Caracas, donde la destrucción es casi total.
Las autoridades venezolanas informaron que al menos 189 edificios colapsaron totalmente en el país, la mayoría en La Guaira, donde las altas construcciones cayeron como naipes al momento de los dos sismos registrados con un intervalo de segundos.
AYUDA HUMANITARIA PARAGUAYA
El Ministerio de Defensa Nacional anunció el despliegue de 32 efectivos de la Fuerza Aérea para una misión humanitaria en Venezuela por tiempo indefinido. El objetivo del viaje es sumarse activamente a las tareas de asistencia y apoyo humanitario en dicho país.La comitiva paraguaya está conformada por 32 militares altamente capacitados en operaciones complejas de búsqueda y rescate. El operativo se realiza bajo un esquema de cooperación internacional y las coordinaciones en el terreno se canalizan a través del Comando Sur de EE. UU., trabajando en paralelo con delegaciones de Argentina, Uruguay y Brasil.

