Las protestas habían provocado un fuerte desabastecimiento de combustibles, alimentos y medicinas.
- AFP.
El tráfico se reanudaba progresivamente ayer en Bolivia, un día después de decretarse un estado de excepción y del despliegue de policías y militares, aunque una docena de bloqueos seguían activos en el centro del país, donde partidarios del expresidente Evo Morales continúan con su movilización.
Los cortes de ruta se desplomaron de unos 5, antes desde que el mandatario centroderechista Rodrigo Paz decretara el sábado en la madrugada un estado de excepción a 12 ayer, según un último reporte de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Las manifestaciones comenzaron a principios de mayo por parte de un conglomerado de sindicatos de mineros, trabajadores fabriles, de minas, maestros, campesinos e indígenas.
La demanda fue para que Paz, en el poder desde noviembre, resolviera la crisis económica, la más grave en cuatro décadas, y en protesta por la venta de gasolina de mala calidad que gatilló el malestar social.

